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El polifacético personaje que más ha dañado el periodismo profesional y de colaboración desarrollado en esta provincia, en estos leones de nuestros anhelos, durante los últimos años, mejorando eso sí a algunos censores del viejo régimen franquista, se las pira. Hágalo con viento fresco.
El rumor llevaba semanas en la calle. Ayer se confirmó. De ahí mi segunda sonrisa.
Ese duendecillo que procuró por todos los medios envenenar con dimes y diretes políticas, políticos e instituciones. Mejor está en otros lares.
Ese personaje que durante meses se amparó en un pseudónimo para vapulear impunemente honras y prestigios ajenos, mejor busca otras páginas para sus líbelos.
Ese trucho taxista, ese correveidile, mejor emprende viaje y a poder ser sin retorno a los medios de comunicación de esta provincia. Subvenciónesele el combustible si es preciso, sin él cualquier tiempo presente será mejor.
La pérdida -¿debería decir "ausencia ganada"?- de ese periodista razonable y dependiente que modificó o censuró informaciones elaboradas por profesionales con argumentos sin razón, por más que rimen con razones, y que a este menda le levantó, censuró, su artículo de voluntaria despedida y a quien dediqué todos mis "fue el principio y..." –y aún después tenía la desfachatez de buscar mi saludo; la desvergüenza y la hipocresía pueden no tener límites- no será una tragedia para ningún medio, y menos aún para el que lo consintió durante casi tres años. Nunca fue más allá del sainete, el ínclito. Y eso que, pensándolo bien, jamás te lo agradeceré bastante. ¡Qué horasleonesas me abriste! ¡A qué leonoticias.com me llevaste sin voluntad alguna!
Es una buena noticia su marcha. El eufemismo que se utilice es lo de menos. Que quiere decirse eso tan bonito de que “ha decidido personalmente cerrar su etapa profesional en La Crónica y abrir nuevos retos y aventuras profesionales en un futuro próximo.”, pues genial, hay personal que se cree cosas más difíciles. ¿Que lo han cesado?, pues era hora que de ello se pudiera dar crónica. Qué mundo aquél, qué mundo este.
Hasta siempre Pícara envenenada. Adiós Arturo Orellana, taxista fraudulento. Poca suerte José Antonio Pérez, pequeño dictador. Y si la quieres buena, ya sabes dónde la puedes encontrar: en el cambio de tus actitudes, en la asunción de tus propias opiniones y actos, en el respeto a los demás. El espíritu democrático no se cacarea, se practica. Como la hombría, con dos… cosas sencillas e irrenunciables: el nombre y los apellidos.
Aún estás a tiempo de aprender muchas cosas, la calidad la eliges tú, es lo malo, o bueno, quizás lo mejor, de la existencia, que gran parte de ella uno se la hace con sus actos. Rectifica, las glorias personales son vanas y efímeras, y las penas de lo que pudo ser y no fue, las que has producido en algunas personas profesionales que de ti dependían, fueron grandes, la que das tú, inmensa.
Fue un buen viernes, la noticia una buena crónica, se va un sapo intragable del periodismo que no se merecía esta provincia, y mañana Sunday, día de sol.
A ser felices.
Juan García Campal
http://juancampal.blogspot.com
