Martes 07 de febrero de 2012 | Actualizado a las 10:50 h.
|
|
En este informe participaron 57 países, incluidos los 30 de la OCDE. Además de la muestra estatal española hay otra representativa de diez comunidades autónomas que así lo solicitaron para poder evaluar mejor su sistema educativo, como ocurrió también en Italia, Bélgica y Reino Unido.
En concreto, el informe pone de manifiesto que los alumnos de la Comunidad de 15 años se desenvuelven muy bien en matemáticas, al lograr 515 puntos, por encima de la media de la OCDE de 498 puntos y de España, con 480. En este caso, la región belga de Flemish, con 543 puntos, lidera el ránking, seguida por La Rioja (526 puntos). Junto con Castilla y León, el siguiente puesto lo ocupa Navarra, con 515 puntos, en ambos casos, según el estudio hecho público este martes por la OCDE.
Si se analizan los datos sobre ciencias, se observa que la Comunidad también obtiene resultados mejores a los del conjunto del país y al promedio de la Unión Europea, junto con la comunidad de La Rioja. Así, los alumnos logran una puntuación de 520 puntos, por delante del promedio de la OCDE, de 500 puntos, y del conjunto del país, con 488. Por delante de Castilla y León, se encuentra, de nuevo, la comunidad belga de Flemish (529 puntos) y las provincias italianas de Bolzano (526), Veneto (524) y la de Trento (521).

En este caso, si se observan los datos por países, la Comunidad ocuparía el octavo puesto de los 30 países de la OCDE, por encima de los rendimientos registrados por Alemania o Reino Unido, con 516 y 515 puntos, en cada caso, también por encima de la media europea. Entre los 57 países participantes, estaría en la duodécima posición.
Los resultados de Castilla y León en ciencias, que supusieron el 60% de la prueba y el área principal en la edición del informe PISA 2006, señalan que hay muy pocos alumnos con rendimientos bajos o muy bajos, un 9%, frente al 19% del conjunto de la OCDE. La cifra de alumnos con rendimientos altos es similar al promedio europeo, con un 8% para Castilla y León y un 9% para la media europea. En concreto, el 67% de los alumnos de la Comunidad se sitúa en niveles de rendimientos medio-altos, frente al 57% de la OCDE y el 53% de España.
Frente a estos datos positivos, los resultados en rendimiento en lectura son menores, como ocurre para el conjunto de los países que participaron en el informe. Si bien, en la Comunidad los datos siguen siendo superiores al rendimiento del conjunto nacional. Así, si la media del país obtiene 461 puntos, la región alcanza los 478, por debajo del promedio europeo del 492. En este caso, atendiendo al comportamiento de los países, la región sólo supera a Portugal (472), Italia (469), Eslovaquia (466), España (461), Grecia (460), Turquía (447) y México (410).
Rendimiento y equidad
Por lo que respecta a los resultados de rendimiento y equidad, se detecta que en Castilla y León existe un notable equilibrio entre el rendimiento de los alumnos y la homogeneidad de tal rendimiento en el campo de las ciencias, al igual que ocurre, por ejemplo, en el caso de Finlandia. Este hecho pone de manifiesto la compatibilidad de calidad y equidad en los sistemas educativos, dado que Financia y Castilla y León y, en menor grado, Corea, Hungría y Canadá, tiene un buen nivel de rendimiento sin que, a la vez, haya grandes diferencias entre los resultados de sus alumnos, según la información facilitada a Ical por la Consejería de Educación.
En el conjunto del país, se observa que el rendimiento educativo de los alumnos está relacionado de forma muy directa con el estatus social, económico y cultural de las familias, aunque no sea completamente determinante. Destaca que España en este índice se sitúa en una franja media, entre Polonia y China. Si embargo, los jóvenes de España obtienen resultados similares a los de Estados Unidos e Islandia, con índices de estatus social, económico y cultural más altos.
Es revelador, según el Ministerio de Educación, que en un 36 por ciento de los hogares españoles los estudios más altos de los padres no pasan de ser los secundarios obligatorios, mientas que en la OCDE la cifra llega al 15 por ciento. Entre los alumnos cuyas familias tienen menos formación y los hijos de universitarios hay una diferencia de 85 puntos en el informe.
|

