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Para darle un toque especial he utilizado unas semillas de sésamo garrapiñadas que me regaló mi amiga Mónica. Sabía yo que algún uso podía darle... ¡Espero que os guste!
2 láminas de hojaldre refrigeradas
2 lonchas de jamón cocido
2 lonchas de queso
1 huevo batido para pintar
semillas de sésamo garrapiñadas
Para la bechamel:
1 vaso de leche
1 cucharada de harina
1 cucharada de aceite
1 cucharada de mantequilla
sal, pimienta negra y nuez moscada
Preparación:
1- Estiramos el hojaldre con un rodillo y lo cortamos en 8 trozos rectangulares.
2- Cortamos el jamón cocido y el queso en cuadraditos.
3- Preparamos la bechamel: Echamos la mantequilla y el aceite en una sartén, añadimos la harina, removemos con una varilla de silicona y una vez que esté frita añadimos la leche templada poco a poco sin dejar de remover. Por último añadimos una pizca de sal, pimienta negra y nuez moscada. Seguimos removiendo hasta que espese.
4- Echamos en el hojaldre una cucharadita de bechamel, unos trocitos de jamón cocido y otros de queso.
5- Doblamos las puntas del hojaldre para darles forma de caramelo.
6- Ponemos los caramelos de hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Los pintamos con huevo batido y añadimos las semillas de sésamo garrapiñadas. Horneamos a 180º durante 10 o 15 minutos.
7- Servimos en un plato acompañados de ensalada de lechuga y tomate.


