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De ahí que el precepto en el que se basan sea la eliminación de las formas de masculinidad que “no son correctas”. Para ello, es necesario partir de la crítica de lo que no está bien, “de las formas de masculinidad que general injusticias, no solo contra las mujeres, sino también estructuralmente porque perpetúan hábitos y estructuras sociales que siguen otorgando a los hombres mayor poder y reconocimiento social”, explica.
El punto de partida es “la crítica contra una masculinidad hegemónica y ahí tiene que haber un cambio plural, libre de cada varón pero siempre responsabilizándose de no degenerar en una nueva masculinidad que no sea igualitaria”. Bajo estas premisas nació Codo a Codo, una de las dos únicas asociaciones de hombres por la igualdad que existen en Castilla y León y que lleva funcionando en Palencia algo más de dos años.
El colectivo nació casi fruto de la casualidad, cuando Sambade coincidió con Miguel Ángel Arconada, la otra parte clave en la creación de la asociación, en unas jornadas organizadas por la concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Palencia. Ambos pertenecen al colectivo docente –el primero en el ámbito universitario y el segundo en un instituto de la capital- y ambos trabajan a nivel académico en temas de género y se dieron cuenta de que había muchos hombres interesados en defender la equiparación de sexos en todos los ámbitos de la sociedad, principal objetivo de la asociación.
Todos tenían una preocupación común: la necesidad de “un cambio de justicia hacia las mujeres que al mismo tiempo dé lugar a modelos más humanos de varones”. Así, se pusieron en contacto con la concejalía para obtener un listado de todas las personas que asistieron a las jornadas, para saber si estaban interesadas en formar parte de la asociación que se centra, como explica su impulsor “en la necesidad de la lucha por la igualdad y en concreto del cambio de los valores hacia la igualdad entre hombres y mujeres”.

Miembros de la asociación 'Codo a codo. Hombres por la Igualdad de Palencia'. (Foto: Ical)
De esto hace ya más de tres años y, tras hacer las gestiones oportunas, unos meses después, echó a andar bajo el nombre Codo a Codo la primera asociación de hombres por la igualdad de Palencia, que ha cumplido dos años con un balance “más que satisfactorio”. Para Sambade, reivindicar públicamente la igualdad entre hombres y mujeres “es una cuestión de justicia social” y con ese objetivo decidió formar el colectivo, del que forman parte una decena de hombres.
Modelo de justicia y de autorrealización
Para conseguir esa igualdad se requiere “un cambio”. Un cambio que da lugar al mismo tiempo a un modelo de autorrealización para los hombres, es decir, que “a la larga también es bueno para los propios varones porque consiste en desechar un modelo de masculinidad que nos invita a ser agresivos, autoritarios, a asumir riesgos para nuestra propia salud y la de nuestras personas queridas”. Pero si hay un aspecto en el que principalmente ponen énfasis desde la asociación, ése es el de la violencia hacia las mujeres.
Desde esta perspectiva, “la primera reivindicación es la denuncia de los hombres hacia la violencia de género”. De hecho, el colectivo se presenta como “una extensión de la lucha que las asociaciones de mujeres han llevado a lo largo de más de cien años de historia; y ahora somos los hombres quienes consideramos que esas reivindicaciones son justas y tomamos también parte de ello”, añade.
En definitiva, se busca eliminar esos tópicos que rodean al concepto de masculinidad y los estereotipos que existen sobre los hombres y que, según Sambade, están tan arraigados en hombres como en mujeres. “Estamos cambiando, pero en cierto modo y en muchos aspectos aún tenemos reticencias a ese cambio. Debemos eliminar todas esas resistencias para buscar las nuevas formas de masculinidad que favorezcan la igualdad”.
Desde Codo a Codo aseguran que es “complicado” lograr que los hombres cambien y que ese cambio sea “efectivo”, si bien reconocen que la parte más compleja es que las asociaciones de hombres por la igualdad deben “luchar contra ciertos estereotipos sexistas, como por ejemplo que se nos acuse de feministas e incluso de homosexuales”, lamenta Sambade. Sin embargo, agradece que “estas acciones son bastante bien recibidas por el hecho de que los hombres seguimos teniendo privilegios sociales y en cualquier tipo de actividad social podemos tener más reconocimiento”.
Pese a todo, la lucha más difícil sigue siendo la de las mujeres por la igualdad. “Es sin duda la más complicada, porque siguen siendo los sujetos efectivos del cambio, si los hombres estamos cambiando es sobre todo porque percibimos que esas reivindicaciones que hacen desde hace años son justas”, asevera.
Una responsabilidad de todos
También por ello es importante que existan este tipo de asociaciones, de las que solo se han creado dos en Castilla y León (una en Palencia y otra en León). “En estos tiempos de crisis de todo tipo, no solo económica, sino también ideológica, se reivindica así que las sociedades humanas tienen que seguir funcionando en torno a conceptos de justicia”, explica Sambade. Y, desde un punto de vista más concreto, porque “el cambio hacia la igualdad es una responsabilidad de todos, tanto de hombres como de mujeres y si cambian las mujeres pero no los hombres estamos generando un enfrentamiento y una resistencia que imposibilita algo que realmente es justo y bueno para todos”.
Codo a Codo lleva ya más de dos años luchando por hacer efectivo ese cambio y lograr esa igualdad tan oída y deseada por todos. Durante ese periodo, el colectivo ha desarrollado diversas actividades para defender una masculinidad “más igualitaria”. Actividades escolares, exposiciones fotográficas, charlas en centros educativos y varios actos públicos contra la violencia de género resumen a grandes rasgos muchos meses de trabajo, que son solo el inicio de la lucha de este colectivo por que ese concepto casi utópico de igualdad llegue a ser una realidad social.