Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 17:47 h.
Enamorados
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En tu cuenta de gastos tienes que tener recibos domiciliados, tarjetas de crédito o débito asociadas... tienes que hacer uso de ella para tus gastos más rutinarios. Pero no quiero dedicar este post a esta cuenta, hablaré de ella en un futuro.
La cuenta que quiero comentar es la cuenta de ahorro. Debe ser una cuenta en la que los abonos tienen que ser muy superiores a los cargos. La cuenta de ahorro es para eso, para meter tus ahorros: esa parte de tu sueldo que decides reservarte, ese dinero que has recibido como regalo de cumpleaños, ingresar el dinero de alguna venta de tu propiedad... Todo dinero que consideres intocable. Y si ninguna parte de tu dinero no la consideras intocable replanteate tu forma de ahorro. Tener esta segunda cuenta en la que vas acumulando mes a mes tus ingresos "sobrantes" puede salvarte de un apuro cuando necesites una cantidad importante de dinero, o puede ser una buena solución para "recaudar" ese dinero que necesitas para comprarte algo en un futuro.
Además...¿Por que hacer este ahorro en una segunda cuenta? Primero, porque tenemos que alejarla de la primera cuenta, de la de gastos rutinarios. Esta segunda cuenta, abretela con un único fin: acumular tus ahorros. Nada de tarjetas asociadas con tu cuenta de ahorro. Evita la tentación de hacer uso de ese dinero. Y en segundo lugar, porque, como ya dije en "Cuentas remuneradas, una buena opción de ahorro" puedes sacar mayor rendimiento a tu dinero que si lo tienes en una cuenta normal. Seguro que la entidad financiera con la que trabajas tiene alguna cuenta que puede remunerarte unos intereses más altos. Al fin y al cabo, si ese ahorro puede generar más dinero: estas ahorrando dos veces.

