Opinión
OPINIÓN POR LUIS ARTIGUE
120 veces el Palacio de Botines
El Palacio de Botines posee este otoño la intensidad y la certeza de las metáforas de un loco.
23/10/2013
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LA NOTICIA ILUMINADA DEL DIA

De hecho la Catedral de León es una plegaria arquitectónica pero el laico poema en piedra de esta ciudad –poema inquietante y tenebroso como los que les gustaban a los héroes líricos del Romanticismo, por cierto- es el ensoñado, proteico, turbador y onírico Palacio de Botines…

Igual que quien rinde homenaje al pasado camino contigo por la Calle Ancha, por la ciudad recién atardecida, y, recordando que se cumplen ahora 120 años de la inauguración de este edificio o poema sobre las inconsistencias de la razón que Gaudí situó en León –un templo fuera de sitio igual que mi  alma-, te invito, amor, viajera mía, a aprender a quedarte (te invito a que nos detengamos en medio de la calle, de la vida, sólo para observarlo con cierta serenidad filosófica).

Oh, más allá de la arquitectura y de de la filosofía está este arquitecto metafísico que era Antonio Gaudí, pues sus obras, con el tiempo, se han convertido en belleza que no se deja pensar: sólo hay que revisar con detenimiento las admoniciones líricas que la luz hace en sus edificios cada día para entender Botines, igual que todo poema, como una respuesta reactiva a la emoción del autor.

Acabamos de detener nuestros aunados pasos para observar este edificio como vez primera, y hemos vuelto a entender porque una vez escribí en mis diarios que la belleza hace el amor con mi alma…

Sí, el Palacio de Botines posee este otoño la intensidad y la certeza de las metáforas de un loco.

Luis Artigue

www.luisartigue.es

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