Miércoles 08 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:00 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|
Así, Castilla y León asumió 270 deudores concursados el año pasado, con un crecimiento del 83,6 por ciento, por encima de la subida en el conjunto de las autonomías del 79,5 por ciento, hasta los 5.922. Por provincias, el mayor número de declaraciones de suspensión de pagos y quiebras, se registró en Valladolid (67), seguida por León (58), Burgos (50), Salamanca (43), Palencia (18), Zamora (12), Segovia (nueve), Ávila (siete), y Soria (seis).
Las personas afectadas se concentraron en Valladolid y León, 12 en ambos casos, Burgos y Salamanca, ocho en cada provincia, Segovia, seis, Palencia, cinco, y Ávila, uno. En cuanto a las empresas concursadas, su número fue mayor en Valladolid (55), León (46), Burgos (42), Salamanca (35), Palencia (13), Zamora (12), Soria y Ávila, seis en ambos casos, y Segovia (tres).
Los concursos en su mayoría tuvieron carácter voluntario en Castilla y León, 256, frente a los 14 necesarios. Además, atendiendo a la clase de procedimiento, 207 se gestionaron en la Comunidad, por el abreviado, y 63, por el ordinario. En 268 casos existió una propuesta anticipada.
La mayor parte de las empresas concursadas en Castilla y León, 154, eran S.R.L., seguidas por las S.A. (38), las personas físicas (20), y otras (seis). Por volumen de negocio, 157 empresas concursadas de Castilla y León tenían una facturación inferior a los dos millones de euros, 29 de dos a cinco millones, 15 de cinco a diez, once más de diez, y seis, sin clasificar.
Del total de empresas concursadas en la Comunidad, diez se dedicaban a actividades relacionadas con la agricultura y la pesca, y dentro de la industria, 26 estaban clasificadas como productoras de bienes intermedios, ocho de capital, siete de consumo duradero y 13 de consumo. Asimismo, una operaba en la actividad energética, 57 en la edificación y promoción inmobiliaria y 18 en el resto del sector de la construcción; 27 centraban su labor en el comercio al por mayor, tres en la venta de vehículos, ocho en el transporte y almacenamiento, seis en la hostelería, tres en información y comunicaciones, tres eran inmobiliarias financieras y seguros, nueve se dedicaban a actividades profesionales, siete a administrativas y servicios auxiliares, seis al resto de servicios, y el mismo número estaban sin clasificar.
Por último, 44 empresas concursadas en la región contaba con entre 10 y 19 asalariados; 34 entre tres y cinco; 32 entre 20 y 49,29 entre uno y dos; 28 ninguno, 26 entre seis y nueve, once entre 50 y 99, ocho más de 100, y seis, sin clasificar.

