Pizarras del Carmen da un nuevo salto con la segunda generación

La pizarra se distribuye internacionalmente bajo la marca propia.

Esta empresa pizarrera situada en la localidad cabreirense de La Baña sigue en constante evolución con la expansión de la innovación y de la plantilla

LEONOTICIAS

La evolución de Pizarras del Carmen sigue aumentando gracias a su apuesta por la investigación e innovación en el sector, consolidando su puesto de referencia en el mundo de la pizarra. Con una exportación del 95% de su producción total, alcanzan ya la segunda generación del negocio familiar con un crecimiento que les ha llevado de 130 trabajadores en 2012 a contar con 200 en la actualidad. Siempre apostando por la investigación en el tratamiento de la pizarra y la aplicación de nuevos procesos, consiguen una pizarra de calidad excelente y acreditada.

Además, a esto se une la calidad autóctona de su yacimiento. «No se oxida, tiene una planeidad perfecta y no pierde color, lo que nos da muy buena fama de marca», comenta uno de los fundadores, Alberto Bayo, en los exteriores de la empresa que fundó hace ya tres décadas. Pizarras del Carmen exporta a países del todo el mundo, siendo Francia el principal destino de la pizarra que viaja bajo su propia marca y con alcance a todos los continentes.Reino Unido, Países Bajos, Alemania, Australia, Nueva Zelanda o EEUU entre otros.

Un liderazgo internacional que sigue creciendo con nuevos proyectos en el exterior y que cuenta con el prestigio de ser marca acreditada en cualquier país. «Vendemos con nuestra propia marca porque trabajamos con distribuidores propios para distribuir en exclusiva y así hemos conseguido mantenernos incluso en los años de crisis», explica el director de ventas de Pizarras del Carmen, Alejandro Bayo.

Muy diferente es la realidad actual de Pizarras del Carmen en comparación con el inicio de un imparable recorrido que comenzó en 1986. Entonces, las comunicaciones eran complicadas, pero la adaptación ha hecho de Pizarras del Carmen una empresa a la vanguardia en investigación. «Los principios en esta zona eran muy difíciles, era muy difícil explotar la pizarra porque no había ningún medio de comunicación, ni siquiera teníamos teléfono», tal y como explica uno de los fundadores, Alberto Bayo.

La mejora de la calidad de los puestos de trabajo para reducir el límite de exposición al polvo es uno de los principales avances introducidos a través del desarrollo que Pizarras del Carmen se centra en conseguir. 25.000 toneladas al año salen directamente desde las instalaciones de Pizarras del Carmen en La Baña con rumbo internacional. 30 años de producción artesanal de pizarra sin renunciar a la tecnología y la innovación, convierten a Pizarras del Carmen en una marca de nivel mundial.

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