¡Ya vienen los reyes magos!

Sus Majestades de Oriente llegan al Ayuntamiento de San Marcelo para escuchar los últimos deseos de los niños leoneses

Baltasar, con un pequeño leonés. / Sandra Santos
N. BARRIO León

Para entender la dificultad que entraña el trabajo de los Reyes Magos cada noche del 5 de enero basta con preguntar a un niño qué quiere por su cumpleaños (puede ser un sobrino, primo o incluso hijo) y tratar de encontrarlo con éxito sin perderse en un mundo de nombres, modelos y colores. Calculen el esfuerzo multiplicando la gesta por todos los niños de León. Entenderá ahora que lo de los Reyes Magos es algo más que mágico.

Como cada 5 de enero, el Ayuntamiento de San Marcelo de la capital fue el escenario en el que sus Majestades de Oriente se presentaron ante los leoneses antes de la cabalgata, realizando la tradicional adoración al belén instalado en la Plaza tras llegar a bordo de tres coches de época. Y es que los camellos también tienen derecho al descanso previo a la batalla.

Varios momentos de la recepción.

Juguetes, libros y aparatos electrónicos copaban los deseos de los más pequeños, que llenaron el salón de plenos del Consistorio para ver a los magos y a toda la comitiva real. El alcalde de la capital, Antonio Silván, aseguró que los niños leoneses «han sido buenos, estudiosos y obedientes, por lo que son merecedores de la recompensa».

Igualmente aprovechó para que sus majestades mágicas sigan apoyando a la ciudad, en un año clave por lo importante de las citas que afronta, entre las que se encuentra la capital gastronómica. Sea como fuere, los reyes tienen claro la bondad de los leoneses más pequeños, como defendía Baltasar. «Hemos visto durante todo el año que han sido muy buenos, porque nosotros lo vemos todo», aseguraba.

Por su parte Melchor quiso aclarar, por si había dudas, que los camellos «van bien cargados de regalos».

Pero este es un trabajo para el que los reyes magos necesitan ayuda. Los pajes también estuvieron presentes y son claves para que nada falle en esta noche mágica.

Ahora espera una noche en la que los pequeños tendrán que ir pronto a la cama, tratando de dormir para que los reyes magos puedan hacer bien su trabajo, siempre que la recompensa sea merecida.

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