El Gobierno intensificará los efectivos de la Guardia Civil en los controles de El Prat

Un agente de la Guardia Civil, ayer en El Prat. / AFP

También estudia establecer un laudo de arbitraje obligatorio para resolver el conflicto con los vigilantes, que el lunes inician una huelga indefinida

David Valera
DAVID VALERAMadrid

El Gobierno "intensificará de forma significativa" la presencia de los efectivos de la Guardia Civil en las líneas de control del aeropuerto barcelonés de El Prat para "garantizar la seguridad y el orden público". Así lo ha trasladado el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, al término del comité de crisis celebrado esta mañana después de que la asamblea de trabajadores de Eulen rechazasen ayer la propuesta de la mediación y mantuviesen el calendario de paros que incluye una huelga indefinida a partir del lunes. Sin embargo, el comité de huelga ha convocado una asamblea el domingopara votar de nuevo la propuesta del mediador.

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"La responsabilidad del Gobierno está en evitar que se produzca problemas de seguridad y de orden público", ha señalado el ministro para justificar ese aumento de efectivos de la Guardia Civil, que sin embargo, no ha cuantificado. Según De la Serna, la presencia de los agentes se centraría en "el control por paso de las personas o en el escáner". Precisamente, uno de los problemas es que para manejar esos aparatos hay que tener una titulación de la que muchos agentes carecen. El propio ministro ha reconocido que se tendrá que dar "una formación" en estos días a los efectivos.

El titular de Fomento ha explicado que el "momento crítico" empieza con la huelga de 24 horas de carácter indefinido que se inicia el lunes. "Es razonable que la orden (a la Guardia Civil) se produzca antes de ese momento", ha señalado. La delegación del Gobierno ya ha fijado unos servicios mínimos del 90%.El Gobierno evaluará a partir del lunes la efectividad de esa medida por si se considera necesaria reforzarla.

En cualquier caso, el ministro ha querido dejar claro que la empresa Eulen, la concesionaria de los controles de seguridad, seguirá presente en el aeropuerto. "No se trata de sustituir a los trabajadores, sino de incorporar los medios que tiene competencia en la seguridad de los aeropuertos", ha señalado. Y es que el Gobierno debe tener cuidado para no vulnerar el derecho a huelga de los empleados.

Otra de las medidas adoptadas por el comité de crisis, formado por responsables de Fomento, Interior, la Guardia Civil y la directora del aeropuerto, ha sido encargar a la Abogacía del Estado un estudio sobre la posibilidad de implantar un laudo de arbitraje obligatorio para resolver el conflicto. Una medida que, en cualquier caso, debe contar con el respaldo de la Generalitat, que es la administración con competencias laborales.

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ya mostró ayer su queja ante esta medida al considerar que no tienen personal suficiente para cumplir esa función y que la iniciativa "no se notará nada" a la hora de aliviar las colas. Asimismo, criticaron que se recurra a ellos para dar una solución "a un conflicto laboral de dos empresas que son privadas". Además, pusieron el foco de que ahora sea necesaria su ayuda en Cataluña. "Somos los mismos a los que hace unos días nos querían" de esa comunidad.

Rechazo de la plantilla de Eulen

La asamblea de los trabajadores de Eulen rechazaron ayer la propuesta de la mediación, que incluía una mejora salarial media de 200 euros en 12 pagas. Por contra, los empleados respaldaron que ese incremento alcance los 250 euros en 15 pagas. Es decir, exigen una subida un 56% superior a la ofrecida por la Generalitat de Cataluña, que actúa de mediadora. Una contraoferta que el Gobierno consideró que se encuentra "a años luz" de la propuesta de mediación aceptada por la empresa.

Los cerca de 360 trabajadores tenían que elegir entre cuatro opciones: la propuesta fijada por el mediador, la reclamación de máximos de los trabajadores que suponía un alza salarial de 350 euros y dos opciones intermedias defendidas por el comité de huelga, una de las cuales fue la ganadora. Precisamente, la decisión del comité de plantear escenarios alternativos a la propuesta de mediación fue uno de los aspectos más criticados tanto por la Generalitat como por la empresa.

Así, desde Eulen lamentaron el rechazo de los trabajadores y pidieron una "reconsideración urgente" de la decisión en "aras de solucionar el conflicto". Asimismo, criticaron al comité de huelga por "no respetar el compromiso adquirido" y someter a votación tres opciones diferentes a la propuesta.

Por su parte, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, resaltó que la propuesta aprobada por los trabajadores supone una mejora salarial de 312 euros si se calcula en doce pagas, lo que apenas implica una cesión del 10% respecto a su demanda máxima de 350 euros. "Esas cifras son algo imposible", afirmó al indicar que son "condiciones alejadas del proceso de negociación al uso".

De hecho, el ministro calificó como «inexplicable» que el comité de huelga considere insuficiente una mejora salarial del 18% para las nuevas contrataciones. «No conozco ningún proceso de negociación en los que se plantee algo así», afirmó. También calificó de «inexplicable» las colas formadas en los puestos de control en jornadas sin huelgas convocadas o las numerosas bajas médicas de vigilantes en las últimas horas.

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