España aboga por el realismo y lo fía todo a la culminación de la Unión Bancaria

Román Escolano, ministro de Economía./Lenin Nolly (Efe)
Román Escolano, ministro de Economía. / Lenin Nolly (Efe)

El Ministerio de Economía propone crear un mecanismo fiscal anticrisis y descarta «por ahora» los eurobonos

ADOLFO LORENTECorresponsal en Bruselas

En la Europa de la jerga alemana, tarde o temprano, el optimismo y la ambición en las reformas económicas siempre quedan arrinconados por el frío realismo, helado incluso, que impone el 'nein' alemán. El 'no' es el punto de partida y a lo máximo que pueden aspirar la voluntariosa Francia de Macron o las potencias del Sur como España o Italia es lograr que ese 'nein' se convierta en un quizá en la decisiva cumbre de junio en la que los líderes europeos decidirán la reforma de la Eurozona. En eso está el Ministerio de Economía liderado por Román Escolano, que hoy ha enviado a Bruselas un documento en el que asume este realismo y lo fía casi todo a la culminación de la Unión Bancaria. Nada de eurobonos ni otras figuras imposibles. Porque de cara a esa cumbre de junio, que nadie espere grandes cambios en favor de una mayor integración. Solo matices y gracias.

La propuesta española, según explican fuentes del Ministerio, no concreta ni plazos ni cifras concretas para los diversos proyectos que están encima de la mesa. «Eso corresponde a los líderes», matizan. Lo que sí recoge es la voluntad de levantar, por fin, el tercer y último pilar de la Unión Bancaria, el llamada fondo de garantía de depósitos único (EDIS, por sus siglas en inglés). Es decir, que esos 100.000 euros que ahora están asegurados por ley, en lugar de tener sello español, por ejemplo, tengan sello UE. «Después de crear el mecanismo único de supervisión y de resolución, apenas se han dado pasos. Se trata de intentar desbloquear la situación porque esta situación a corto plazo es llevable, pero a largo plazo, no», aseguran estos medios.

Quizá lo más novedoso del 'paper' español es que proponen un EDIS a varias velocidades. Dicho de otro modo: el que quiera avanzar, que se suba al tren, y el que no, que se quede en la estación, con los efectos negativos negativos que eso puede tener. «La experiencia dice que cuando se cuenta con mecanismos de este tipo, todo el mundo tiende a ponerse las pilas gracias a un efecto emulación. Es lo que se llama una 'race to the top' (una carrera para ser los mejores)», aclaran estas fuentes.

La creación del EDIS supone compartir riesgos y «riesgo» es la palabra maldita para Alemania y el grupo de ocho países 'anticasitodo' que ahora lidera los Países Bajos. Para compartir riesgos, antes que reducirlos y aquí, uno de los graves problemas que presentan los países del Sur, sobre todo, es el elevado peso que la deuda soberana tiene en los balances de los bancos. ¿Cómo intentar compaginar ambas cosas, reducir el riesgo y compartirlo? Este es el quid de la cuestión que deberá concretarse en la cumbre de junio a través de algún compromiso político de primera nivel. Entre las fechas barajadas para que exista un EDIS 100% europeo se habla de 2024.

Más allá de la Unión Bancaria, el Gobierno de Mariano Rajoy también propondrá la conversión del actual mecanismo de rescate, el MEDE, en un auténtico Fondo Monetario Europeo, y la creación de un fondo fiscal anticrisis para cuando vengan mal dadas. ¿De cuánto? «Lo importante no son las cifras, sino que esté disponible», matizan desde el ministerio. Además, se quiere dar un mayor protagonismo al Banco Europeo de Inversiones.

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