¿Por qué tanto revuelo con la protección de datos?

¿Por qué tanto revuelo con la protección de datos?

Hidalgo & Prieto Abogados explica el motivo por el que el correo estos días se llenan de mails alertando del cambio en la Política de Protección de Datos

LEONOTICIAS

Parece que no sólo la lluvia, que con tanto anhelo esperábamos hace unos meses, está acabando por minar el ánimo y la paciencia de muchos no demasiado amigos de los paraguas... Algo así también parece haber pasado con la invasión de correos electrónicos que desde el pasado 25 de mayo están colapsando la bandeja de entrada de los correos de millones de ciudadanos. No crea usted que es el único a quien esta invasión ha terminado por socavar su paciencia sin saber muy bien cuál era el motivo de tal incursión masiva de mails y, a los que muy probablemente ha terminado por dar un 'click' de aceptación, sin conciencia alguna de su significado. Hidalgo & Prieto Abogados explica las claves que de lo que hay detrás de ese aluvión de mails.

El motivo de que desde el pasado 25 de mayo se haya producido un envío masivo de mails a su correo electrónico, radica en la entrada en vigor del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Si bien dicha norma se aprobó ya hace dos años, las autoridades europeas dejaron un margen de tiempo para la adaptación a su articulado, pese a que por el rango normativo que tiene, es de aplicación directa en cada país miembro, sin necesidad de trasposición a ninguna norma interna. Y claro está, las empresas han hecho uso de esa costumbre tan nuestra, de dejar todo para el último día...

¡Yo consiento!

La nueva legislación, como también recogía ya la norma española vigente hasta ahora, (la Ley de Protección de Datos aprobada en 1999 –LOPD-), establece que los ciudadanos de la Unión Europea tienen derecho a la protección de sus datos personales, ¿pero qué datos son esos? Es evidente que dentro de los mismos se engloba, como no podía ser de otra manera, el nombre, apellidos, documento nacional de identidad, correo electrónico, incluso una foto o la dirección IP y, en definitiva cualquier dato que sirva para identificar a la persona. Asimismo el artículo 9 del RGPD recoge una serie de datos especialmente protegidos como son datos relativos a la salud, opinión política o afiliación sindical, orientación sexual, o convicciones religiosas o filosóficas.

Si pudiéramos resumir el efecto del nuevo Reglamento Europeo de Protección de datos en una sola frase, podríamos lanzar un grito al viento con total rotundidad ¡Yo consiento¡

La norma europea obliga a las empresas a obtener el consentimiento expreso para el tratamiento de nuestros datos y ese consentimiento ha se der libre, ha de ser prestado por escrito con un lenguaje claro y accesible a todo ciudadano y especificar la finalidad para que se van a usar los datos personales que se recopilan. He aquí el motivo por el que se ha producido el envío masivo de mails solicitando aceptación al tratamiento de datos personales. Si es usted de los que, ante tal aluvión, ha prescindido de dar consentimiento, en principio la empresa que no ha recibido su respuesta, debería eliminarle de sus bases de datos, o cuanto menos, dejar de enviarle correos.

¿Qué pasa con nuestros datos que circulan por la red de fácil acceso para el resto de usuarios?

El nuevo reglamento europeo, ha introducido de forma específica una novedad que, si se nos permite, a nuestro juicio, no es tanta, al menos en nuestro país. Nos estamos refiriendo al tan mentado 'derecho al olvido', como derecho de todo ciudadano a impedir la difusión de información personal a través de Internet cuando su publicación no cumple los requisitos de adecuación y pertinencia previstos en la normativa y que, no es más que la concreción en la norma europea de los ya existentes derechos «ARCO»–acceso, rectificación, cancelación y oposición- que preveía la LOPD en España.

No cabe duda que la nueva regulación ya vigente desde el pasado 25 de mayo, ha dado más poder a los ciudadanos sobre el tratamiento y uso que de los datos hacen las empresas, y que la Unión Europea se haya puesto como reto proteger un aspecto tan importante como la privacidad del individuo a través de sus datos, supone un paso más en la protección y control del uso de datos que hasta el momento se ha venido haciendo de forma en algunos casos abusiva.

Probablemente, tengamos que esperar un tiempo para ver el alcance real de la implementación de la nueva normativa y, no en vano podamos asistir a titulares de denuncias y reclamaciones frente a empresas por el uso e interpretación que eventualmente puedan realizar de la nueva normativa.

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