Planeta, la primera en trasladar su sede a Madrid tras escuchar a Puigdemont

El presidente del grupo Planeta, José Creuheras (c). / Alberto Estévez (Efe)

Grifols, Codorníu o Freixenet decidirán ahora si optan por el cambio de domicilio que anunciaron si había declaración de independencia

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

No se habían atrevido a dar el paso de trasladar su domicilio social a otras comunidades fuera de Cataluña. Pero sí habían planteado esa posibilidad -incluso en comunicados oficiales ante la CNMV- si finalmente el Parlamento autonómico refrendaba una declaración unilateral de independencia (DUI) de España. Al no contar con un refrendo legislativo, después de que Carles Puigdemont pidiera la independencia para, a renglón seguido, solicitar su suspensión, a numerosas compañías se les plantea la duda de si poner en práctica sus intenciones o esperar a que se sucedan los acontecimientos.

Previsiblemente todo dependerá de en qué medida se puedan ver afectados sus negocios a partir de ahora o de las dudas jurídicas que puedan surgir. La situación es más compleja para las dos firmas que comercializan cava, justo ahora que se inicia la campaña previa a las Navidades. Tanto el consejo de administración de Freixenet como el de Codorníu habían anticipado que trasladarían su domicilio social si había DUI, sin aclarar el destino. De hecho, el presidente de la primera de ellas, José Luis Bonet, ha confiado en que los ciudadanos sepan distinguir entre los empresarios y los políticos, que son, a su juicio, «los únicos responsables de la situación». Bonet, que a la vez es presidente de las Cámaras de Comercio de España, afirmó que «son los dirigentes de la Generalitat los que han adoptado este camino absolutamente erróneo».

Quien no ha tenido dudas es Planeta, que nada más escuchar a Puigdemont decidió trasladar su sede a Madrid. «La decisión está tomada y el consejo de administración no tendrá que volver a reunirse» para evaluarla de nuevo, aseguraron fuentes de la empresa a la agencia EFE.

El consejo del Grupo Planeta señalaba como motivos para cambiar de sede «la inseguridad jurídica que se produciría» en la empresa y añadía que tenía en cuenta además la protección de «los intereses de sus accionistas, empleados y del proyecto empresarial». Planeta aseguró que el traslado del domicilio social no comportará movimiento de empleados «ya que el grupo cuenta con sedes operativas en diversas ciudades de España».

También consideran el traslado otro conglomerado ligado a las publicaciones como Penguin Random House; la compañía de gestión de activos inmobiliarios Renta Corporación; y ayer mismo la Caja de Ingenieros, ubicada en Barcelona, advirtió de que «tomará todas aquellas medidas necesarias encaminadas a preservar los intereses de todos los socios del grupo». La entidad reconoce que «tiene establecidos planes de contingencia encaminados a restaurar cualquier tipo de situaciones adversas» a las que tuviera que hacer frente.

Entre las corporaciones que sí se han trasladado a otras ubicaciones, destaca el caso de CriteriaCaixaBank. El 'holding' industrial de la entidad financiera ha visto cómo la agencia de calificación Fitch elevaba un escalón la nota de su solvencia, hasta 'BBB', calificación a la que otorga una perspectiva 'estable'. Fitch sostiene que la mejora en el 'rating' refleja una progresión en el rendimiento financiero de Criteria sobre la que considera que tiene «un margen de maniobra suficiente para gestionar la volatilidad del mercado bursátil debido al mayor riesgo político» actual.

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