Hacienda estudia un impuesto para las grandes empresas de la economía digital

l ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, en el Congreso./Juan Carlos Hidalgo (Efe)
l ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, en el Congreso. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)

El gravamen, «temporal» y «a corto plazo», afectaría sobre todo a multinacionales como Google o Amazon

David Valera
DAVID VALERAMadrid

España, junto a otros países, estudia crear un impuesto a la economía digital. Una imposición que estaría pensada sobre todo para las grandes tecnológicas y compañías que prestan servicios de manera online como Amazon, Facebook o Google. En concreto, esta actuación se enmarca dentro de un debate que realiza la OCDE y que en marzo presentará el adelanto de un informe con recomendaciones sobre cómo gravar a este tipo de multinacionales que operan en el mercado digital. Sin embargo, según María José Garde, subdirectora general de Fiscalidad Internacional de la Agencia Tributaria algunos países como España podrían adelantarse y aprobar "alguna forma de imposición temporal" y "a corto plazo" hasta que haya una decisión a nivel internacional. Fuentes de Hacienda insisten en que todavía no hay nada definido ni decidido y que se actuará de foram conjunta con los socios europeos.

En cualquier caso, esta experta que también es presidenta del Foro de Transparencia Global de la OCDE, ha admitido en una jornada de fiscalidad organizada por la Asociación para el Progreso en la Dirección (APD), que hay en los países un "apetito fiscal" por gravar la economía digital. Es en este contexto en el que la OCDE está analizando una nueva tributación que afectaría sobre todo a las grandes multinacionales del sector.

En cualquier caso, Garde insistió en que la posibilidad de aprobar una imposición a estas compañías digitales debe realizarse con el aval de la UE. Por ese motivo, las grandes economías comunitarias (Alemania, Francia, Italia y España) ya enviaron en septiembre una carta conjunta al presidente del Eurogrupo para solicitar una normativa europea que recoja los cambios necesarios para que la tributación de las empresas tecnológicas sea acorde a los volúmenes de ingresos que generan en cada territorio. Es decir, que tributen en función de la facturación obtenida en cada país y no según el beneficio (que puede reducirse hasta casi desaparecer mediante ajustes contables).

Para este propósito ayudará enormemente la información país por país del programa BEPS (lucha contra la erosión de bases imponibles) de la OCDE. Una medida que empezará a funcionar en junio y que obligará a las sociedades con una facturación superior a los 750 millones a desglosar los ingresos, activos, trabajadores e impuestos que pagan en cada Estado en el que operan.

Hay que tener en cuenta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya se mostró partidario de que este tipo de empresas deben pagar sus impuestos ahí donde facturen "se llamen Amazon o como se llamen". De hecho, estas grandes compañías están desde hace tiempo en el punto de mira de las agencias tributarias de diversos países así como de la Comisión Europea por sus prácticas de planificación fiscal agresiva que reduce notablemente su tributación.

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