Airbus socorre a la canadiense Bombardier tras su guerra con EE UU

Ceremonia en una fábrica de Airbus en Alabama. /Alwyn Scott (Reuters)
Ceremonia en una fábrica de Airbus en Alabama. / Alwyn Scott (Reuters)

Una parte de la producción pasa al país vecino del sur

COLPISA / AFPMontreal (Canadá)

Con el cuchillo de Boeing en la garganta, Bombardier cedió a Airbus el desarrollo de sus aviones CSeries y dejó atrás su ambición de plantarse sola ante los colosos aeronáuticos de Estados Unidos y Europa. «Estoy triste pero a la vez tranquilo» porque «todos ganan con ese acuerdo», dijo AFP Mehran Ebrahimi, especialista en aeronáutica de la Universidad de Quebec en Montreal.

Airbus anunció una alianza con el grupo canadiense al hacerse cargo del 50,01% de la entidad que produce el avión CSeries en momentos en que Bombardier está en delicada situación financiera. «El programa CSeries no murió» y tomará impulso comercial «con la potencia colosal de marketing de Airbus», dijo Ebrahimi.

El aparato, con capacidad entre 100 y 150 asientos, es el más novedoso de un solo corredor en más de 25 años pero no logra éxito comercial. Puesto en servicio en 2016 tras un desarrollo que costó unos 4.500 millones de dólares estadounidenses, el CSeries solo recibió pedidos de compra por 360 unidades.

La estadounidense Delta encargó 75 pero esa compra quedó seriamente amenazada desde que Washington, presionado por Boeing, le impuso a Bombardier cargas punitivas porque supuestamente vendió los CSeries a un precio menor al de costo. En plena renegociación del tratado de libre comercio TLCAN entre Canadá, Estados Unidos y México, Washington le impuso gravámenes de 220% y una tasa 'antidumping' de 80%. Aunque esas medidas aún deben ser confirmadas, de hecho «cerraron el acceso de Bombardier al mercado estadounidense» estimó la ministra de Economía de Quebec, Dominique Anglade.

La alianza Airbus/Bombardier soluciona un problema porque el grupo europeo prevé abrir una segunda línea de ensamblado en Mobile (Alabama) para los CSeries vendidos a Estados Unidos. «El CSeries será armado en Estados Unidos y entonces no será blanco de esos derechos (compensatorios) lo cual es una fantástica noticia para Bombardier y Canadá», estimó Walid Hejazi, profesor de administración aeronáutica en la Universidad de Toronto.

La alianza también le da tiempo al primer ministro de Canadá Justin Trudeau para reconsiderar su intención de dejar de comprar cazas Hornet a Boeing en represalia por las sanciones de Washington a los CSeries.

'Boeing no está contento'

«Boeing hizo todo por cerrar el lucrativo mercado estadounidense a Bombardier. Pero no había previsto esta posibilidad. Boeing claramente no está contento, porque este desenlace sabotea realmente su posición estratégica», dijo Hejazi. El acuerdo beneficia también al presidente Donald Trump, «en la medida en que una parte de la producción pasa de Canadá a Estados Unidos», subrayó.

La sede del programa y la línea de montaje principal de la CSeries se mantendrán sin embargo en las instalaciones de Bombardier en Mirabel, al norte de Montreal, asegurando los salarios de 2.000 empleados. El acuerdo consolida también la división industrial aeronáutica en Quebec, con 40.000 asalariados.

«Airbus acaba de comprar una extraordinaria tecnología y completará de forma notable su gama de productos. Bombardier seguramente aumentará el número de órdenes de compra y en consecuencia, a largo plazo, la viabilidad de su proyecto», explicó Merhan Ebrahimi. «Ahora todas las otras aerolíneas estadounidenses y de otras partes del mundo evaluarán más seriamente la CSeries», subrayó Hejazi.

El acercamiento representa también un hermoso dilema en el plano estratégico para Airbus porque Bombardier tenía planes para un CS500, un avión de más de 150 plazas. «Producir el CS500 será más barato para Airbus que desarrollar la familia de los A320 neo. Aunque no tan claro, porque Airbus tiene una lista de más de 3.000 pedidos para el A320», según Ebrahimi.

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