El Santander dará hasta 650.000 euros a cada cliente accionista del Popular

Una mujer pasa por delante de una sucursal del Banco Santander/Andrea Comas (Reuters)
Una mujer pasa por delante de una sucursal del Banco Santander / Andrea Comas (Reuters)

Ofrece deuda perpetua a un interés inicial del 1% si «renuncian a acciones legales» contra el banco y limitado a una inversión inferior al millón de euros

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Banco Santander ya ha decidido el modo por el que compensará a los accionistas minoritarios del Popular, aunque solo a los que sean clientes. Los beneficiados por esta iniciativa serán quienes, cumpliendo la condición previa de ser usuario de una de las dos entidades, acudieron a la ampliación de capital realizada entre el 26 de mayo y el 21 de junio de 2016 -antes de que comenzaran a conocerse sus primeros problemas graves-, y también quienes adquirieron obligaciones subordinadas entre julio y octubre de 2011.

El coste máximo para el banco de esta «acción comercial» destinada a «fidelizar clientes minoritarios de sus redes», como la define el grupo, se estima «en el momento de su concesión» en «aproximadamente» 680 millones de euros, auqnue la emisión nomial será de 980 millones. El Santander apunta que dicho coste «no tendrá impacto adicional» en su capital respecto a lo anunciado en semanas previas; solo en su patrimonio neto en 2017 y «no será significativo».

Quedan excluidos de la oferta los consejeros del Popular antes de su resolución por las autoridades europeas el 6 de junio, junto a cualquier otra persona «vinculada» a ellos. Pasa igual con «los accionistas que individual o concertadamente hayan tenido una participación significativa» en el banco, entre quienes destacan el mexicano Antonio del Valle, la familia chilena Luksic (titular del 3,45% hasta la caída) o la Sindicatura de accionistas (9,6%).

Según la información remitida ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), cada uno de esos minoritarios -particulares y empresas- recibirán «sin desembolso alguno por su parte» una serie de bonos denominados «de fidelización», que a su vez darán derecho a un cupón efectivo «discrecional y no acumulativo a un tipo interés nominal anual del 1%» abonable cada trimestre. Serán obligaciones perpetuas emitidas por el Santander, con un valor nominal de 100 euros y amortizables a partir de los siete años a voluntad de la propia entidad, y «previa autorización del Banco Central Europeo».

Pero, ¿cuánto será el importe a compensar? El banco hace aquí dos distinciones. Para los accionistas, la suma «efectivamente invertida» por cada uno. En el caso de las obligaciones subordinadas, al dinero empleado se le restarán los intereses recibidos. Eso sí, en ambos escenarios se requiere que las tuvieran depositadas en el grupo Santander o el Popular antes de su resolución.

Devolución por tramos

La entidad que preside Ana Botín establece un tope de un millón de euros por cliente minorista a partir del cual no se les compensará el exceso. Además, establece tres tramos progresivos por debajo de esa suma en los que el porcentaje a compensar se va reduciendo. De esta manera, para los primeros 100.000 euros invertidos se obtendrá la totalidad del dinero; para el tramo entre 100.001 y 500.000 euros se abonará el 75%; y para las cuantías de entre medio y un millón de euros será el 50%. Se aplicará de forma acumulativa, de manera que un accionista que hubiera invertido 200.000 euros recibirá bonos por la totalidad de los primeros 100.000 y el 75% de los segundos 100.000 euros. El proceso «comercial» se iniciará probablemente después del verano.

De esta forma, la devolución máxima para cada cliente accionista o subordinado sería de 650.000 euros. No obstante, el Santander calcula que el 99% de los que acudió a la ampliación de 2016 invirtió menos de 100.000 euros, de manera que «la gran mayoría recibirá bonos por el total que invirtió». Se estima que 110.000 clientes podrían beneficiarse de esta compensación. Eso sí, el banco les exige que antes «renuncien a acciones legales» contra el grupo, sus administradores, directivos o empleados, «que deriven o estén vinculadas a su condición actual o pasada» de accionista del Popular, bonista o similar.

El resto de los inversores habrán perdido su dinero, con arreglo a la decisión tomada por las autoridades europeas. Solo les quedará la vía de reclamar a los tribunales. La mayoría lo está haciendo en vía civil, aunque también hay querellas penales e incluso un recurso contencioso-administrativo presentado ayer por la OCU.

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