La operación del Santander deja en el limbo 41 sucursales y 184 trabajadores del Popular en León

Una oficina del Santander puerta con puerta con una del Popular. / Albert Gea

La entidad cántabra acumularía 89 sucursales en la provincia, 30 de ellas sólo en la capital | Los sindicatos abogan por las prejubilaciones para evitar salidas forzosas

A. CUBILLASLEÓN

El futuro de la plantilla del Banco Popular en León tiene forma de interrogante. La compra por parte del Banco Santander dibuja un difícil panorama entre los trabajadores de la entidad que, pese al compromiso de continuidad del consejero delegado, ven más que una posibilidad la amenaza de despido.

Porque lo que es evidente, según advierten desde los sindicatos, es que la absorción del Popular se traducirá en una duplicidad de entidades que, en muchos de los casos, abocará al cierre de oficinas, provocando un excedente del personal y, en consecuencia, en salidas forzosas.

Y es que no son pocos los ejemplos, como ocurre en la avenida José María Fernández de la capital, donde una oficina del Santander está puerta con puerta con la del Banco Popular.

Concretamente, el Banco Popular cuenta en la actualidad con 41 oficinas en León –lo que representa el 30% de Castilla y León- que, tras hacerse efectiva la compra, se incorporarían a las 48 del Santander, que elevaría así sus sucursales hasta las 89, de las que 30 (12 del Popular) estarían en la capital leonesa.

El Santander alcanzaría las 89 sucursales, 30 de ellas en León capital tras la compra del Popular

Lo mismo ocurriría con la plantilla del Santander que ascendería hasta los 359 trabajadores al incorporarse los 184 empleados que actualmente conforman la plantilla del Popular, el 27% del conjunto de la Comunidad. Un nuevo escenario que, a juicio de la parte social, hace que hoy por hoy sea impensable que el Santander no aplique ni una medida de ajuste.

Ni una salida «traumática»

“Vivimos la situación con cierto nerviosismo porque es indudable de que esta medida empresarial va a tener repercusiones”, remarca Jesús Vara, responsable de UGT del sector financiero en Valladolid, que entiende que la solución pasa por evitar salidas traumáticas y apostar por las prejubilaciones. “Nuestro objetivo es, ante todo, salvaguardar los puestos de trabajo”.

Más aún cuando, según remarca Vara, en la actualidad no se puede hablar de “excedentes” ni en una ni en la otra entidad cuando las oficinas “están a rebosar” todas las tardes, obligando a la plantilla actual a realizar horas extras que no están cotizadas a la Seguridad Social.

En apenas cuatro años León ha perdido nueve sucursales a las que ahora se sumaría el Popular

Un hecho “muy grave” que se repite en el conjunto de las entidades de la Comunidad y que se traduciría, remarca, en la creación “de no menos de un millar de puestos de trabajo. No vamos a admitir ni una sola broma”, señala Vara, que confía en que a corto plazo no se produzca ningún movimiento importante.

Hay que tener en cuenta además que ambas entidades venían de un Expediente de Regulación de Empleo que, en el caso del Banco Popular se tradujo en la reducción de la plantilla en 2.600 personas, 210 de ellas en Castilla y León.

Una situación, la de los trabajadores del Santander, que se complica teniendo en cuenta que en la mayoría son accionistas del Popular tras las facilidades que en mayo de 2016 dio la entidad para asumir parte de un capital que hoy ya no vale absolutamente nada.

La puntilla de la banca leonesa

Una nueva reestructuración que se traduciría en la puntilla la banca leonesa que, año tras año, viene sufriendo un goteo incesante de despidos que no parece tener fin.

Así por ejemplo, la última gran reestructuración del sistema financiero se tradujo en la pérdida de más 800 empleos en los cuatro años, concentrados en su mayoría en 2016. Es más, si en otoño del 2012 el sector sumaba 2.600 trabajadores, en el último trimestre del año anterior apenas alcanzan los 1.800.

Cuatro años de reestructuración que supuso la desaparición de nueve entidades bancarias, bien por fusión o porque han ‘huido’ de la provincia. Caja Duero (reconvertida en Banco Ceiss), Bancaja (Bankia), Citibank, Caja Vital (Kutxabank), Caixa Geral, Banco Pastor (Popular), Banco Espíritu Santo, CAM y Caixa Nova (Abanca), son los nombres que han desaparecido del sector de la banca leonesa.

Una lista a la que ahora, medio año después, habría que sumar el Popular, absorbido por el Santander.

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