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El BCE sostiene que la inflación aún es débil y seguirá con su programa de estímulos

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. / AFP
  • Mario Draghi achaca al comportamiento de los costes energéticos el repunte de los precios

  • El presidente del Banco Central Europeo anticipa que el objetivo del 2% debe ser «sostenido en el tiempo» para dejar de intervenir en el mercado

La sombra de la inflación apenas ha conmovido al Banco Central Europeo (BCE) para mover un ápice su estrategia de cara a los próximos meses en cuanto a sus políticas monetarias. La institución presidida por Mario Draghi continuará con los tipos en mínimos (0%), la tasa que cobra a la banca por depositarles su dinero en negativo (-0,4%) y la adquisición de bonos en 80.000 millones de euros al mes. El argumento del banco central es meridianamente claro: "No hay señales de una tendencia al alza convincente en cuanto al comportamiento de los precios", ha indicado Draghi en su intervención tras la reunión periódica del organismo en Fráncfort (Alemania).

Después de que la inflación repuntase del 0,6% de noviembre al 1,1% de diciembre en tasa interanual, los inversores esperaban la aparición de Draghi, anticipando que podría anunciar algún cambio, al acercarse el incremento de precios al objetivo del 2% marcado por el propio BCE. Pero no ha sido así. "Teniendo en cuenta los futuros del petroleo, es posible que la inflación repunte a corto plazo, sobre todo por los precios de la energía", ha explicado, para rematar: "No obstante, la subyacente aumentará de forma más gradual".

Con estas afirmaciones despeja, por ahora, cualquier duda en torno a un cambio en las políticas monetarias del banco central. De hecho, Draghi ha anticipado cuáles son las condiciones para que, una vez que la media del IPC alcance ese 2% deseado, el BCE deje de intervenir: "Es un objetivo a medio plazo, debe ser duradero, sostenido por sí mismo sin los apoyos monetarios y tiene que darse en toda la zona euro".

Incluso, Mario Draghi no ha descartado ampliar sus programas de estímulos en el caso de que la evolución económica vaya a peor durante los próximos meses, aunque ningún organismo lo prevé. "Si el panorama fuera menos favorable para nuestro objetivo de inflación, estamos listos para aumentar la compra de activos en tamaño y duración".

El presidente del BCE ha insistido en que "los tipos bajos son ahora necesarios, para que después sean altos" y ha confirmado la satisfacción del consejo de la institución con las medidas tomadas y los resultados obtenidos en materia económica y de empleo. Draghi ha afirmado que "hay señales de una reupacion mundial algo más solida", aunque en ningún caso ha querido pronunciarse sobre las políticas que llevará a cabo el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ni sobre los efectos que tendrá el 'brexit' cuando Reino Unido abandone la Unión Europea.