Primera ronda

Federer supera una montaña rusa para doblegar a Tiafoe

Roger Federer celebra su victoria contra el estadounidense Frances Tiafoe. /Efe
Roger Federer celebra su victoria contra el estadounidense Frances Tiafoe. / Efe

El joven estadounidense estuvo cerca de acabar con el suizo y la lucha por el número uno en primera ronda

MANUEL SÁNCHEZMadrid

La lucha por el número uno, entre Rafa Nadal y Roger Federer, continúa viva. Y eso que un joven estadounidense, de 19 años, estuvo a punto de evitarlo. Roger Federer necesitó de cinco sets y dos horas y 37 minutos para doblegar a Frances Tiafoe en el partido que cerró la jornada en el Abierto de los Estados Unidos. La victoria para el suizo (4-6, 6-1, 6-2, 1-6 y 6-4) llegó tras una montaña rusa de errores no forzados (56 para Federer y 49 para Tiafoe) y golpes ganadores (41 Federer, 23 Tiafoe) en el que el buen juego se turnó entre los dos jugadores.

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Federer comenzó frío, tras varias semanas sin competir y con los problemas de espalda tras la final de Montreal en el ambiente. El suizo cedió el primer saque del partido y no pudo recuperarlo en el juego siguiente en la única oportunidad de rotura que tuvo en todo el set. Tiafoe falló menos y se aprovechó de un errático Federer, que cometió 18 errores no forzados sobre todo en el lado del revés. La imprecisión en este golpe, sumado a un pobre porcentaje de primeros servicios (56 %) y una movilidad que dejó mucho que desear, provocó que el estadounidense tomase la delantera en el partido (4-6).

A Tiafoe le entraron todos los golpes y Federer lo falló todo. La situación en el segundo set se invirtió, y en cuanto Federer cogió ritmo, fue un ciclón sobre Nueva York. Conectó 15 golpes ganadores y 14 errores no forzados para apuntarse el segundo (6-2) y tercer set (6-1). Además, secó a su rival, que no hizo ni un golpe ganador en el tercer parcial. La lógica dictaba que el final era cuestión de minutos, pero Tiafoe renació gracias a los despistes del suizo.

El americano, además, consiguió algo de lo que pocos pueden presumir: Tener al público dividido en un partido de Roger Federer. Los estadounidenses ven en Tiafoe una de las futuras estrellas de su tenis, gracias sus espectaculares cualidades físicas, su servicio y una derecha ortodoxa, pero muy potente. Tiafoe aspira a retomar la época dorada del tenis americano, comandada por Pete Sampras, Andre Agassi y en menor medida Andy Roddick, y eso fue algo que el público reunido en la Arthur Ashe agradeció en todo momento.

En el cuarto set, Federer se relajó y prácticamente se dejó ir en cuanto estuvo “break” abajo, para concentrarse en el quinto parcial. Era la primera vez que Federer tenía que jugar un quinto set en su primer partido en el Abierto de los Estados Unidos desde el año 2000, y ahora sí, salió concentrado y con la mente puesta en no fallar. En cuestión de minutos puso el 4-1 en el marcador, pero en el momento de cerrar el partido al saque perdió un “match point” y un “passing” del americano revivió las esperanzas de un público que se divirtió de principio a fin. Con 5-4 y servicio para Tiafoe, Federer aprovechó el tercer punto de partido que tuvo para conseguir el pase a la segunda ronda en uno de los partidos más extraños que se recuerda al de Basilea.

El cinco veces campeón en Nueva York confirmó en declaraciones tras el partido que estaba “preocupado” por sus problemas de espalda, pero afirmó que estaba “bien”. Pese a haber jugado cinco sets, el desgaste físico no parece mayor que el que ha sufrido su rival por el número uno, Rafa Nadal, ya que el español solo estuvo veinte minutos menos en pista.

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