Masters 1000 Shangái

Nadal sostiene la racha ante Cilic

Rafa Nadal./Reuters
Rafa Nadal. / Reuters

El balear suma su victoria número 16 de forma consecutiva y jugará la décima final del curso

MANUEL SÁNCHEZ GÓMEZMadrid

Probablemente sean los mejores días sobre cemento para Rafa Nadal. Es lo que debe pensar cualquier aficionado al ver al balear campar a sus anchas por las pistas de Asia. Y es que la racha de Nadal no parece tener fin, y ante Marin Cilic sumó la decimosexta victoria consecutiva (7-5 y 7-6 (3)) para acceder a la décima final del año, la tercera de forma seguida (tras el Abierto de los Estados Unidos y Pekín).

Y lo hizo ante un rival que durante esta parte de la temporada saca su mejor versión. El campeón del Abierto de los Estados Unidos en 2014 consiguió su única victoria ante Nadal en estas tierras (Pekín 2009) y le arrebató un set en Basilea 2015. No obstante, desde 2009, cuatro triunfos para Nadal, que engordó su cuenta ante el finalista de Wimbledon con otra sólida muestra de tenis.

No hay signos de cansancio en un Nadal que no se conforma con tener el número uno ya prácticamente asegurado para final de año (suma 10.465 puntos, 2.600 más que su más inmediato perseguidor Roger Federer). El triunfo ante el croata le permite pelear por su primer título en Shanghai, una plaza donde solo atesora una final en 2009, cuando cayó ante una (o prácticamente la única) de sus bestias negras, el ruso Nikolay Davidenko.

Este año, Nadal y Cilic ya se habían visto las caras, fue en Acapulco y entonces el balear arrasó y dejó al croata en tres juegos. Con unas condiciones más rápidas, el partido no sería igual. Nadal advirtió en la previa que para ganar requeriría de un buen juego al saque, y se movió en porcentajes de primeros servicios ganados en torno al 80 %. La táctica de ambos era parecida, meter primeros y dominar con la derecha. La diferencia radicó en que Nadal tiene más armas en situaciones dispares, mientras que Cilic era incapaz de adaptarse a las necesidades que Nadal inflige desde el fondo.

Los dos primeros juegos al saque del croata fueron un calvario, salvó tres bolas de rotura y estabilizó un encuentro que tuvo cerca, si no fuera por las tres pelotas de set que Nadal solventó en el décimo juego. La fortaleza mental del balear prevaleció y Cilic acusado en varias ocasiones de no estar a la altura en momentos importantes, sobre todo en la pasada final de Wimbledon cuando se vino abajo emocionalmente ante Federer, se deshizo. Nadal apretó el primer set (7-5) y tomó la iniciativa a merced de croata herido en el alma, que había tenido a la bestia a una estocada y había fallado.

El segundo set fue atípico en estas superficies. Nadal se hizo con la rotura pronto, pero la cedió y pese a sacar para partido y disponer de bola para cerrar las semifinales, tuvo que ser el desempate el que decidiese el primer finalista del Masters 1000 de Shanghai.

Ahí se impuso la solidez del balear. No arriesgó más de la cuenta y fue Cilic quien tomó los riesgos siempre necesarios, pero kamikazes ante Nadal. Dos bolas al pasillo cimentaron la ventaja (4-2) y dos roturas más confirmaron la quinta victoria sobre el croata.

Con esta victoria, Nadal alcanza los 16 triunfos consecutivos y los 871 en total en su carrera. Está aún lejos de las 1.256 de Jimmy Connors, aunque se queda a tiro de las 877 de John McEnroe. Además, está racha sobre cemento empieza a asemejarse a la mejor de la vida de Nadal, cuando entre Miami 2012 y Pekín 2013, acumuló 31 triunfos consecutivos sobre esta superficie.

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