Copa Federación

España, Italia y el resurgir

Carla Suárez./EFE
Carla Suárez. / EFE

Sin Garbiñe Muguruza, pero con Carla Suárez en plena forma, el equipo afronta el reto de dar el primer paso hacia el Grupo Mundial

MANUEL SÁNCHEZ

Tras dos duras derrotas ante República Checa y Francia en 2017 y la convulsa no renovación de Conchita Martínez como capitana y el revuelo entre la Federación y las jugadoras por no consultar a las tenistas, el equipo de la Copa Federación de España vuelve adonde todo comenzó. Vuelve a tener enfrente a las italianas, las mismas (o casi) contra las que se certificó el ascenso a la primera categoría del tenis mundial allá por 2016.

Ahora, eso sí, la batalla se librará en sus tierras. No será Lleida la encargada de dictar sentencia, si no que esta vez a España le ha tocado volar hasta el país transalpino para, por tercera vez consecutiva, jugar como visitante. España se ha asentado en Pescara, localidad situada en la costa del Adriático, a tan sólo unos kilómetros del lugar donde este fin de semana Carla Suárez, Lara Arruabarrena, Georgina García-Pérez y María José Martínez tratarán de dar el primer paso hacia el Grupo Mundial.

Chieti, de apenas poco más de 50.000 habitantes, vivirá en su pabellón Sandro Leombroni la primera eliminatoria del Grupo Mundial II, la que da acceso o bien a luchar por subir de categoría o a pelear por no perderla. Para evitar seguir descendiendo a los infiernos, Anabel Medina ha preparado un equipo de garantías, prácticamente el mejor posible ante la ausencia de Garbiñe Muguruza, quien no podrá estar debido a los problemas físicos que ha arrastrado en el principio de curso. Con esta baja de calibre, Anabel Medina ha conformado un cuarteto cimentado en la experiencia de la reciente cuartofinalista del Abierto de Australia Carla Suárez y la tolosarra Lara Arruabarrena.

Mientras que Carla Suárez mantiene un balance de 21 partidos en esta competición (11 victorias y 10 derrotas), Arruabarrena sólo ha disputado cinco, pero con la madurez de haberse 'partido la cara' en las eliminatorias contra República Checa (2017), Serbia (2016) y Argentina (2015).

La superficie las beneficiará, y es que las italianas han dispuesto una pista de tierra batida, a la que las españolas se han ido adaptando a lo largo de toda la semana. «Es una superficie diferente a la que hemos estado jugando estos meses. Al ser cubierto es agradable, no hay nada que moleste. Las sensaciones son buenas, cada vez estoy un poquito mejor y contenta de volver a estar con España», manifestó Carla Suárez en declaraciones facilitadas por la Federación Española de Tenis.

Completarán el grupo español María José Martínez, número 25 del mundo en dobles, y la debutante Georgina García-Pérez, aunque su situación como novata no preocupa a la capitana, quien tiene claro que la tensión es algo habitual en esta competición. «Nervios, seguro. El fin de semana generará tensión por la competición. Estoy muy contenta. Veo a las chicas con muchas ganas e ilusión y eso me hace estar más tranquila», reflexionó Anabel Medina respecto a la situación en la que se encuentra el equipo, favorito ante el conjunto italiano, pero destinado a jugárselo en casa ajena.

Y es favorito porque poco se parece el equipo italiano al que se presentó en Lleida en 2016. Muchas caras nuevas y ninguna jugadora entre las 140 mejores del mundo es el panorama que se le ha presentado a Tathiana Garbin, capitana de las transalpinas. Sara Errani es la más reconocible, habiendo sido finalista de Roland Garros en 2012 y campeona de todos los 'Grand Slam' en dobles. Su principal problema es la falta de ritmo y de competición, tras haber estado sancionada dos meses en 2017 debido a un positivo por dopaje, lo que le ha provocado caer hasta el puesto 142 del ránking.

Errani estará arropada por Jasmine Paolini (número 158 del mundo), Deborah Chiesa (179) y Elisabetta Cocciaretto (809). Sólo Paolini sabe lo que es jugar en esta competición, con una victoria y una derrota, por lo que la experiencia y el ránking estarán del lado de las españolas y la sorpresa y el público del de las rivales. «Las italianas son jugadoras muy guerreras. Nunca dan nada por perdido», avisó Carla Suárez. Este sábado, con los dos individuales, se pondrá a prueba su resistencia.

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