Mundial

El sprint de Márquez decide el mejor MotoGP de la historia

Marc Márquez celebra la victoria en el GP de Australia. /Efe
Marc Márquez celebra la victoria en el GP de Australia. / Efe

La victoria este domingo en Phillip Island del piloto español ha dinamitado el Mundial más igualado que se recuerda

BORJA GONZÁLEZCircuito de Phillip Island (Australia)

Con su victoria este domingo en Phillip Island, Marc Márquez ha dinamitado el MotoGP más igualado que se recuerda. Un año con carreras excelentes, con resultados apretados y con una general con muchos nombres en liza que el piloto español ha ido demoliendo en la segunda parte de la temporada. Su triunfo y el fallo de Andrea Dovizioso, decimotercero en Australia, ha dejado el Mundial listo para sentencia. Si el de Honda gana o es segundo el próximo fin de semana en Malasia sería matemáticamente campeón del mundo. Fuera de estas dos opciones deberá jugar con el margen de ocho puntos que le permitiría salir de Sepang con más de 25 puntos sobre su rival gracias a los 33 con los que llegará a la penúltima cita del año. Y si bien es cierto que el campeonato ha estado muy abierto casi desde el principio, la realidad es que el líder ha ido sacando de rueda al resto de contendientes con el acelerón pegado desde su victoria en Alemania, justo en el final de la primera mitad del curso. En el primer tercio, desde Qatar hasta Mugello, Maverick Viñales había acumulado tres triunfos que le habían permitido sumar 105 puntos, por los 79 de Dovizioso y los 68 de Márquez. En el segundo tercio, de Montmeló a Silverstone, fue el de Yamaha el que empezó a desfondarse, 65 puntos, mientras los otros dos empezaban a configurar el particular duelo que han llevado hasta Phillip Island: Márquez acumuló 106 puntos, Dovizioso 104. El apretón definitivo del de Repsol Honda ha llegado en las últimas cuatro carreras, con tres victorias y un segundo puesto que le han dado 95 puntos frente a los 53 del italiano y los pobres 39 de Viñales. Un sprint que le coloca en una situación inmejorable para cerrar su cuarta corona en la clase reina en pocos días.

Sea como sea, MotoGP no sólo ha deparado una igualdad matemática, la de la general. Porque este año se han vivido carreras espectaculares en la cabeza. Sin ir más lejos, la de este domingo. Márquez ganó por menos de 1.8 segundos, tras una formidable batalla en la que llegaron a intervenir hasta nueve pilotos -el ganador, Rossi, Viñales, Zarco, Iannone, Crutchlow, Miller, Rins y Aleix Espargaró-. Aunque lo más excitante del final de la prueba estuvo en la pelea por el resto del podio: Rossi se quedó con el segundo puesto por 27 milésimas de segundo, Viñales con el tercero por 16 ante Zarco. Tres Yamaha separadas por 43 milésimas, un suspiro. Siete días antes en Japón, Márquez y Dovizioso ofrecieron un tremendo duelo bajo la lluvia, en el que se olvidaron de lo que estaba en juego. Esa vez fue el italiano el que se llevó el gato al agua, por 249 milésimas de segundo. En Aragón, con los 15 primeros en el menor margen de la historia –sólo 26 segundos-, Márquez también cruzó la meta por delante de Pedrosa con menos de un segundo de margen, mientras se vivía una lucha colosal entre cinco pilotos por intentar ser el cuarto del día. En Misano, otra vez en mojado, Márquez necesitó exprimir a Petrucci hasta la última vuelta, mientras que un par de semanas antes en Silverstone Dovizioso había sellado su cuarta victoria de 2017 con sólo 114 milésimas de ventaja sobre Viñales, en un podio cerrado por Rossi en un margen de 0.749 segundos. Austria ofreció otro maravilloso duelo Márquez-Dovizioso, que también cayó del lado de la Ducati en la última curva, con los dos pilotos separados por 0.176 segundos. Y antes se habían vivido peleas en Assen, con Rossi cruzando la meta en primer lugar –y por única vez este año- con 63 milésimas de segundo sobre Petrucci, con el tercer puesto decidido por 0.126 entre Márquez, Crutchlow y Dovizioso; en Le Mans, aunque Rossi terminaría yéndose al suelo en su lucha con Viñales; y en la carrera inaugural de Qatar, con los dos primeros en menos de medio segundos –Viñales y Dovizioso-.

Nueve carreras de las dieciséis disputadas hasta el momento que han dejado instantes de motociclismo del máximo nivel, con pilotos distintos y motos distintas. “He disfrutado mucho, ha sido una grandísima carrera”, reconoció un sonriente Rossi, el piloto más laureado y veterano de la parrilla de MotoGP mientras mostraba las marcas de neumático en su mono. “Estaba peleando al principio con Aleix y con Miller, después con Zarco y Iannone, creo que los dos peores con los que se puede luchar. Recordaba que Iannone me ganó en la última vuelta de 2015 y he dado el máximo, lo mismo que con Zarco. Y con Márquez. Hemos tenido suerte con las buenas condiciones de la pista y hemos visto, seguro, la mejor carrera de la temporada. La gente que se haya levantado en Europa a las siete de la mañana para verla estará muy contenta”.

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