MotoGP

Márquez se pone a tiro el cierre del Mundial

Marc Márquez. / Foto: Afp | Vídeo: Eva Frías (Photocall3000)

El piloto español partirá desde la 'pole' en busca de su cuarto título de MotoGP, con su rival Dovizioso rezagado en la tercera línea

BORJA GONZÁLEZCircuito Ricardo Tormo de Cheste (Valencia)

 Octava 'pole' del año para Marc Márquez, la 45 en su carrera en la clase reina, el cincuenta por ciento de las que ha disputado. 'Pole' con caída, la 27 del año, de nuevo intentando encontrar un límite, consciente del riesgo. Un error personal que llevó al de Cervera a amagar con una patada a su moto, gesto que reprimió sabedor de que es una imagen imposible de mostrar en público. El lamento de un error que no tuvo ninguna consecuencia, ni física, ni sobre el papel del de Repsol Honda en la segunda jornada de entrenamientos, un día en el que aumentó aún más las diferencias respecto a su rival, Andrea Dovizioso, noveno en la parrilla de salida y con unas décimas de ritmo de diferencia con el líder. Una situación inmejorable para cerrar un Mundial que este domingo sólo tiene una vía (doble) para el italiano: hecatombe y milagro.

Hecatombe de Márquez, que falle como no se puede prever a menos de veinticuatro horas de que comience la fiesta en Cheste; y milagro de Dovizioso, que tendría que enseñar en carrera lo no visto durante estos dos días, que puede ganar en el Ricardo Tormo. «Veremos cómo podemos gestionar la carrera, porque está claro que aparte de mí hay tres o cuatro pilotos que, de momento, tienen mejor ritmo que Dovizioso, y eso me da tranquilidad», reconoció Márquez, muy sólido en todos los entrenamientos e imposible a una vuelta para sus rivales, en una carrera para la que había marcado dos puntos cruciales. El primero, lograr un buen puesto en la parrilla, por lo menos el meterse en la primera línea. El segundo, salvar los posibles riesgos del inicio de la prueba, la frenada con todos los lobos que quieren brillar en el cierre de 2017 -de nuevo el sorprendente Johann Zarco, segundo en la parrilla, o Andrea Iannone, con sed de éxitos con Suzuki tras un año muy gris, o incluso Jorge Lorenzo, el segundo con un mejor ritmo de carrera tras Márquez-; y, en general, la primera vuelta, hasta que el pelotón se estire un poco y tome una forma que pueda hacer entender por dónde van a ir los tiros.

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«Desde mi punto de vista ya era imposible antes de llegar aquí y ahora la cosa está igual», aceptó el italiano, que no se cansa de repetir que su trabajo ya estaba hecho este año antes de llegar al último Gran Premio. «Hay esperanza hasta el final, pero han estado sucediendo cosas que no nos esperábamos y no hemos sido rápidos». Dovizioso afrontará, así, el difícil reto del domingo con las cosas demasiado poco claras, y eso que Ducati demostró su capacidad de ser veloz en Cheste en las manos de Jorge Lorenzo, que rozó la 'pole' pero que terminó por los suelos y fuera de la primera línea de la parrilla de salida. «Mi ritmo es muy similar al de Márquez, aunque puede que él tenga una décima más», explicó el mallorquín que, pese a esta ligera diferencia se mostró optimista sobre sus opciones de estrenarse en la victoria con Ducati. «Seguramente Márquez sería más peligroso si no se jugara el título», añadió, en referencia a la cautela con la que tendrá que estar obligado a afrontar la carrera el autor de la 'pole', extremo corroborado por él mismo, aunque todo dependiendo de las circunstancias de Dovizioso. Si el italiano tiene opciones, Lorenzo no ocultó que trataría de ayudarle, aunque eso suponga arriesgar un posible triunfo; si no las tiene, Márquez aclaró que podría aumentar un poco el nivel de riesgo para tratar de ganar.

Todo marcado por la premisa de que a Dovizioso sólo le vale ganar este domingo. «Si Dovizioso no está delante y está sufriendo un poquito más y veo que hay varios pilotos delante, al final tengo que hacer mi carrera. Hoy por hoy, si miras los ritmos, estoy listo para luchar por la victoria, aunque tampoco pretendo coger el mismo riesgo que he cogido en entrenamientos». Un planteamiento al que ha ayudado la situación de desequilibrio dejada por los entrenamientos.

«Marc ha hecho todo lo que tenía que hacer, pero creo que todavía no ha decidido qué es lo que hará mañana», comentó un Dovizioso que repitió en más de una ocasión este sábado que sus posibilidades son mínimas. «Está siendo muy valiente en la manera de gestionar y no creo que se vaya en las primeras vueltas sino que verá y gestionará en función de quiénes vea que son los más veloces y según cómo sea la carrera intentará luchar por la victoria, que seguro que luchará por ella». Treinta vueltas le quedan por delante a Marc Márquez para cerrar su cuarto título en MotoGP. Treinta vueltas a las que llega en la mejor situación posible.

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