GP de Austria

Dovizioso se impone en un duelo mágico con Márquez

Dovizioso, tras la victoria. / Afp

Hasta trece adelantamientos hubo entre el italiano y el español, cinco de ellos en la vuelta 22, con ambos tocándose en plena recta y a máxima velocidad

BORJA GONZÁLEZ

Marc Márquez recibió de su propia medicina de uno de los que era difícil esperar algo así, de Andrea Dovizioso. Y no porque el italiano no estuviese en condiciones de ganar antes del inicio de la carrera de Austria. Las Ducati llegaban como favoritas al trazado de Spielberg, y Dovizioso especialmente por ser el piloto con más galones –logrados en pista este año- de la marca italiana. Aunque no es uno de los que se ha caracterizado en su carrera deportiva por la agresividad y por salir triunfante de las peleas a cara de perro de última vuelta. Pero esta vez lo tenía muy claro, y ante un Márquez que sacó lo mejor de sí mismo pese a no poder confirmar el favoritismo que se había ganado en la pista el viernes y el sábado, se llevó su tercer triunfo del año. Los mismos conseguidos hasta ahora por el del Repsol Honda y por Maverick Viñales, y se colocó como segundo de una general que sigue muy apretada, aunque el descalabro de las Yamaha haya dado aire al líder. «Dovizioso se merecía la victoria», afirmó con sinceridad Márquez, que ya había intuido por lo visto en el ‘warm up’ de la mañana y por el aumento de temperatura de la pista, que la cosa no iba a ser tan fácil.

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Los dos pilotos se mantuvieron durante las once primeras vueltas de la prueba por detrás de Jorge Lorenzo, que quiso hacer con la Ducati lo que hacía con la Yamaha en los días buenos, salir como un disparo y no dejar que nadie le interrumpiese en su marcha hacia la victoria, imponiendo su ritmo. Pero lo que hace con la Ducati no es lo que podía hacer con la Yamaha, una moto que conocía a la perfección, lo que le permitía interpretarla de la mejor manera posible. Algo parecido a lo que es capaz de hacer Dovizioso con la moto roja. El italiano se reservó en el inicio, consciente de lo importante de manejar tanto el consumo de combustible –para sacar el máximo partido a su poderoso motor-, como el de neumáticos, más si cabe por haberse decantado por la opción de neumático más blanda disponible, mientras que sus principales rivales, las dos Honda oficiales, montaban la más dura. «Por suerte nuestro ritmo era bueno y al principio no forzamos, ahorramos combustible y neumáticos», explicó Dovizioso, que reconoció que esta ha sido una de las mejores victorias de su vida, también teniendo en cuenta el factor presión que les colocó de partida como favoritos.

Eliminado de la pelea Lorenzo, y antes las Yamaha oficiales –acusaron problemas de agarre y terminaron muy desdibujadas, con Viñales sexto y Rossi séptimo, los dos por detrás del no oficial Zarco-, la cosa quedó en un mano a mano Márquez-Dovizioso con Pedrosa por detrás intentando llegar a la cabeza después de haber tenido que remontar desde el octavo puesto en que había quedado colocado tras el entrenamiento oficial. «Me lo he tomado con calma al principio y he pensado que igual vaciándose el depósito mejoraría, pero toda la carrera ha sido igual, patinando de atrás y mal delante», reconoció Pedrosa, que a seis vueltas para el final consiguió acercarse a los de delante, merced también al duelo que se traían entre manos. «Tenía tanto ‘spin’ detrás que la temperatura del neumático ha subido muchísimo y al final no se movía hacia delante. Preveía eso y por eso he usado el duro, un neumático que no suelo usar, pero hoy me lo he acabado de tanto derrapar. Me ha sorprendido que Dovi haya podido llegar con el blando y ganar», afirmó Pedrosa.

El italiano gestionó esto y la presión de pelear con uno de los mejores peleadores de las dos ruedas. Hasta trece adelantamientos hubo entre los dos –doce más uno-, cinco de ellos en la vuelta 22. Un duelo que dejó varios momentos: el de las dos motos en paralelo junto a la de Lorenzo, el de los dos primeros tocándose en plena recta y en máxima velocidad, y el intento de hacer algo mágico en la última curva de Márquez, respondido a la perfección por Dovizioso, una maniobra que le valió para ganar. «Lo he intentado en la última curva. Lo he intentado porque si no lo intento no me habría podido ir a dormir tranquilo y esto es lo que me caracteriza. Pero no ha salido como me esperaba, aunque seguro que el espectador ha disfrutado», comentó Márquez. Y disfrutaron los más de 90.000 que lo vieron en vivo, y todos aquellos que lo hicieron desde la pequeña pantalla.

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