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GP de Malasia

El nuevo Sepang deja demasiadas incógnitas

Andrea Dovizioso y Tito Rabat
Andrea Dovizioso y Tito Rabat / Afp
  • Los pilotos sufren por los problemas de secado de la pista malasia

El circuito de Sepang, muy próximo al aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, es uno de los trazados donde más vueltas dan los participantes de MotoGP, uno de esos sitios que equipos y pilotos tienen muy trillado y que conocen al dedillo. Desde hace unos años es el escenario tradicional de los primeros entrenamientos de pretemporada –descontando el arranque simbólico del nuevo curso en Valencia, justo al terminar el último gran premio del año-, el que devuelve a la acción a MotoGP después del obligatorio parón invernal, momento en el que los ingenieros de las distintas fábricas se retiran a sus cuarteles para preparar las nuevas motos, con la información acumulada en las pruebas que se realizan a lo largo del año anterior y con el de los primeros entrenamientos que tienen lugar en noviembre. El de Valencia, oficial, y los que algunos equipos pueden hacer a finales de ese mes.

Será lo que hagan varias fábricas en Jerez en la semana del 23 de noviembre –confirmados Ducati y KTM, entre otros, con las ausencias ya conocidas por cuestiones contractuales de pilotos como Jorge Lorenzo y Pol Espargaró- y Yamaha en esos mismos días, precisamente, en Sepang, con los dos pilotos de fábrica, Valentino Rossi y Maverick Viñales, y con los dos del Tech3, Johann Zarco y Jonas Folger. La marca de Iwata, como suele ser habitual, eligió este escenario para su última prueba con la nueva M1 –una moto que va con cierto retraso y que necesita ser evaluada antes de diciembre para que haya tiempo de hacer las oportunas modificaciones-, porque normalmente garantiza muchas horas de pista seca.

Suele llover, pero también el secado es rápido, así que se pueden combinar las dos condiciones sin el riesgo de desplazar a toda la estructura para terminar no aprovechando el tiempo de pruebas. Algo que, desde que se reasfaltase Sepang, ha cambiado. «Sí, es un problema», reconoció Rossi, segundo en los entrenamientos de este sábado en la penúltima prueba del año. «Aunque parece que esto mejora poco a poco. Cuando lo asfaltaron se ve que hacían falta tres días para que se secase, y ahora en diez horas está seco. Si evoluciona así el problema irá minimizándose. Pero nosotros en noviembre tenemos un test importante, se nos garantizaba que la pista estaba en condiciones perfectas pero, si llueve, parece que vendremos aquí para nada. No podemos hacer otra cosa que arriesgarnos. Tendríamos que probar en mojado y en estas condiciones mixtas que tan poco nos gustan porque la moto no da las sensaciones adecuadas», apuntó el italiano.

Y es que esta inesperada situación es la que ha marcado el fin de semana del Gran Premio de Malasia, que ha dejado a los equipos sin las horas necesarias de trabajo en pista para afrontar con garantías las carreras. En la clase reina, eso sí, dio la sensación de que, por lo visto en la única prueba en seco, en el tercer libre, cuatro pilotos exhibieron un nivel por encima del resto, el propio Rossi, de nuevo Maverick Viñales –octavo en parrilla-, Marc Márquez –cuarto- y Jorge Lorenzo –tercero, con Andrea Dovizioso en la ‘pole’-, que sí que pudo sacar provecho del nuevo asfalto de Sepang, con más agarre, para recuperar las sensaciones en agua, algo que le ha costado encontrar a lo largo de 2016 con los Michelin. «Nunca he tenido la necesidad de tapar ninguna boca porque sabía que era cuestión de recobrar confianza y de sentirse bien encima de la moto», comentó el mallorquín, al que le han molestado los comentarios que han provocado sus problemas este año en mojado. «Si no tienes confianza cuesta mucho ir rápido. En el pasado ya demostré que en agua puedo ir rápido y era cuestión de tiempo hacerlo también con los Michelin», añade Lorenzo.

«Agua o seco no pasa nada, pero los parches aquí son peculiares, porque normalmente cuando hay parches hay poca agua, pero aquí cuando hay un parche hay bastante agua y cuando lo pisas resbala bastante, así que tendremos que estar atentos”, reconoció Márquez, prácticamente recuperado de la gastroenteritis que le dejó en fuera de juego en la tarde del viernes. Una situación de la pista crucial también para el resto de categorías, sobre todo para Moto2, con el título en juego, en una jornada dominada con solvencia por el líder Zarco, en la que aguantó Thomas Luthi –quinto- y en la que naufragó Álex Rins, vigesimotercero y aferrándose a la machada para apurar sus opciones de subir a la clase reina con un título de campeón del mundo en el bolsillo.