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Lo que el halo no deja ver

El McLaren de Fernando Alonso. /Albert Gea (Reuters)
El McLaren de Fernando Alonso. / Albert Gea (Reuters)

Los cambios técnicos con respecto a 2017 son sutiles, pero pueden ser definitorios a final de año

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

Si el diablo está en los detalles, en esta temporada 2018 de Fórmula 1 ocurre algo muy parecido: lo más visible es, quizá, lo menos importante con respecto a los coches de la pasada campaña.

El sistema de protección de las cabezas de los pilotos, el halo, lleva tres años desarrollándose y, por fin, se ha incluido para esta temporada. Los pilotos lo han aceptado con resignación, aunque no se disipan las críticas. Kevin Magnussen decía que con él «no se ve al piloto que llevas delante», pero Carlos Sainz afirmaba que «en unas vueltas ya no te das cuenta que lo llevas». Queda por ver cómo afectará en caso de necesidad de evacuar a un piloto en un accidente, como el que tuvo Fernando Alonso en el GP de Australia 2016.

Pero lo que más va a influir a los equipos es la estricta limitación del número máximo de motores. La temporada pasada sólo podían emplear cuatro unidades de potencia en las 21 carreras, y esta será una menos, con tres. La fiabilidad se pondrá a prueba aún más, si bien se ha simplificado el sistema de penalización: a partir de ahora, los que sean castigados por cambiar elementos de esa unidad de potencia con 15 posiciones o más saldrán últimos. Si hay más de un piloto, no se sumarán plazas como antes, sino que se ordenarán en función de cuándo se cambien los elementos.

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Las resalidas tras bandera roja no se harán detrás del coche de seguridad (cambio también de modelo, ahora será un Mercedes-AMG GTR), sino en parado, con lo que ello supone para la concentración, agarre, etc. La llegada del compuesto hiperblando, que no se verá hasta Canadá, aumenta hasta siete la gama de neumáticos Pirelli: hiperblando (rosa), ultrablando (morado), superblando (rojo), blando (amarillo), medio (blanco), duro (azul) y súperduro (naranja).

La FIA también se ha puesto seria en la quema de aceite, uno de los presumibles 'trucos' de los coches punteros: se limitará a 0.6 L/100 km. Tampoco se verán esa pseudosuspensión activa que usaban Ferrari y Red Bull, ni las 'T-Wing' o las aletas de tiburón. Cambios sutiles, pero que pretenden dar más oportunidades a todos los equipos.

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