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GP DE MÉXICO

La fiesta de Rosberg se retrasa a Brasil

Rosberg, Hamilton y Vettel, en el podio del GP de México.
Rosberg, Hamilton y Vettel, en el podio del GP de México. / EFE
  • Hamilton se lleva la carrera de México por delante del líder del campeonato, que será campeón si gana en Interlagos

  • Vettel se sube al podio con polémica con Verstappen y Ricciardo, pero se lo quitan horas después

  • Alonso y Sainz, que se tocaron, acaban fuera de los puntos

Habrá que esperar, al menos, al GP de Brasil para ver coronarse a un calculador Nico Rosberg. El alemán se quedó con el segundo puesto detrás de un Lewis Hamilton letal, que no tuvo problemas en llevarse un fin de semana perfecto, pese a que comenzó la carrera con polémica. Eso quedó en nada, comparado con lo que vivieron Sebastian Vettel, cuarto en pista pero tercero en el podio, y quinto al final del día por su pelea los Red Bull, con quien se las tuvo en uno de los finales de carrera más tumultuosos de los últimos años.

Lewis Hamilton y Nico Rosberg vieron cómo sus nombres aparecían en la lista de tareas de los comisarios, junto a otros como Ocon, Ericsson, Wehrlein, Sainz y Alonso. La primera vuelta al Autódromo Hermanos Rodríguez tuvo toques por prácticamente todas partes de la serpiente multicolor, aunque la mayor consecuencia la tuvo el de Manor, que vio cómo su coche se quedaba fuera de pista con una rueda rota.

Sólo uno fue castigado: el que tuvieron los pilotos españoles. Fernando Alonso y Carlos Sainz estaban peleando por llegar a la zona de puntos cuando el madrileño pecó de una ligera inexperiencia frente a su compatriota, y cuando estaba saliendo de la tercera curva del circuito, sacó de pista sin intención al de McLaren. Este se vio obligado a contravolantear para no irse contra el muro, pero los comisarios entendieron que eso era suficiente como para meterle cinco segundos al de Toro Rosso, que al final le mandaron al 16º puesto.

Pese a que Alonso se quejó después de que ese toque le había costado los puntos, para McLaren fue una carrera para olvidar. Los durísimos neumáticos de Pirelli no propiciaron movimientos ni cambios arriba, y además desde boxes no estuvieron acertados con el asturiano, que también dejó su cuota de mal genio. Justo después de que se confirmase la sanción a Sainz, su ingeniero de pista le pidió que empujara, y este respondió: “¡Estoy apretando desde la vuelta 1! Durante 15 vueltas, en tráfico. Haz tu trabajo, que yo haré el mío”. Este no fue el problema fundamental, sino que en su segunda parada en boxes fallase un mecánico a la hora de ponerle el neumático trasero izquierdo.

La carrera quedó bastante estable durante prácticamente 20 vueltas, hasta que al final, Verstappen y Vettel decidieron desatar la tormenta.

La lengua sucia de Vettel y el polémico podio

Sebastian Vettel ya llevaba unas cuantas carreras siendo protagonista por sus quejas. De hecho, hasta él mismo había bromeado con el equipo porque desde la FOM le tienen cogida la matrícula. Sin embargo, y pese a soltar las primeras hacia Felipe Massa (“¡es estúpido! ¡Se está perjudicando a sí mismo!”) cuando estaba remontando, lo vivido en los últimos giros de la carrera le convirtió en el protagonista total.

Tras una brillante remontada, se vio en posición de pelear con Max Verstappen, tercero durante toda la prueba, por el podio. El holandés no es conocido por su facilidad a la hora de dejarse pasar, y se marcó ‘un Hamilton’. Al igual que el británico se saltó la primera curva del circuito y no fue ni siquiera investigado, Verstappen decidió que podía pasarse una curva para evitar que Vettel le cazase. Obviamente el de Ferrari no iba a quedarse callado, y empezó a soltar por radio palabras irreproducibles, que culminaron con un “¡que te j***n, Charlie!” dedicado a Charlie Whiting, director de carrera, que no exigió a Verstappen que le devolviese la posición. La acción del de Red Bull fue tan seria que permitió que Daniel Ricciardo le cazase, y a punto estuvo de perder el cuarto puesto en pista.

Sin embargo, los comisarios hicieron justicia, de un modo que no gustó nada en Red Bull. Ya habían cruzado la meta todos los pilotos, con Lewis Hamilton y Nico Rosberg al frente y Max Verstappen tercero. Estaban secándose el sudor en el antepodium cuando los jueces confirmaron que el holandés debía ser castigado con 5 segundos, lo que le mandaba a la quinta plaza final. Mientras, el deslenguado Vettel tenía que ir corriendo desde sus boxes para celebrar junto al dúo de Mercedes el podio del día. La polémica no acabó ahí, ya que en la defensa de Vettel con Ricciardo se movió en frenada, algo que claramente habían considerado prohibido tras la carrera de Austin. Los comisarios les llamaron a declarar a los tres, y no se resolvió el resultado final hasta varias horas después: a Vettel le endosaron 10 segundos de castigo por una acción “anormal y potencialmente peligrosa”, que además habían especificado antes de la carrera de Austin para evitar que, precisamente Verstappen, actuase así. Eso sí, lo que no le quitaron a Vettel fue el premio de ‘Piloto del Día’ que conceden los fans a través de las votaciones.

Más allá de esta acción, que dará mucho que hablar ahora, el resultado de la carrera deja ya el Mundial muy encarrilado. A Nico Rosberg le vale con ganar en Brasil, haga lo que haga Hamilton, para proclamarse campeón del mundo. Para eso, obvio, tiene que superar a un Hamilton que promete pelea hasta el último instante de este 2016 si es necesario.