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AUTOMOVILISMO

Un Dakar con el sello de la leyenda Marc Coma

Marc Coma, director deportivo del Dakar.
Marc Coma, director deportivo del Dakar. / EFE
  • El pentacampeón en motos es ahora director deportivo de la carrera más dura del mundo, que por primera vez recorrerá Paraguay, «una sorpresa por el nivel de sus instalaciones»

Leyenda del Rally Dakar, cuesta ver a Marc Coma delante de un ordenador en un minúsculo despacho. El cinco veces campeón de la carrera en la categoría de motos es ahora su director deportivo y se ha volcado para que la próxima edición, del 2 al 14 enero, lleve su sello. «En la anterior (de 2015) llegué en julio, cuando ya se había decidido parte del recorrido. Este es más mío, lleva el sello Marc Coma», señala el español desde la sede ASO, organizadora del Dakar, en Issy-les-Moulineaux, en las afueras de París.

«Estamos ante el Dakar más duro celebrado en Sudamérica. Hemos introducido unas novedades deportivas a nivel de navegación (orientación) para volver a llevar la carrera al lugar que debe tener en su filosofía», añade. «Si lo juntamos con las etapas-maratón, con las condiciones meteorológicas, desde el clima tropical en Paraguay a Bolivia con el frío, y Argentina otra vez con calor, añadiendo los seis días de altura, el cóctel de todo esto es el Dakar más duro», continúa con entusiasmo.

El director de la carrera presentada de forma oficial este miércoles describe los tres países que recorrerá la edición de 2017: «Paraguay será la primera vez y es una sorpresa por el nivel de instalaciones. Es recuperar el espíritu de cuando el Dakar llegó a Sudamérica (2009). Además, tienen muchas ganas de ver camiones». «Bolivia es diferente, hay un movimiento cultural creado alrededor del Dakar. Ha ido ganando protagonismo; mucha altura, frío, condiciones durísimas... Este año nos hemos atrevido a llevar la carrera a La Paz, la capital más alta del mundo», dice. «Argentina es la casa del Dakar en Sudamérica, algo tradicional. Es un clásico que sus rutas acojan la carrera en enero. Este año visitamos nuevas provincias», anuncia.

Coma, nacido en Avià (Barcelona) hace 40 años, se bajó de la moto en julio de 2015, como vigente campeón de la carrera más exigente del mundo, para convertirse en su máximo responsable deportivo, la mano derecha de Etienne Lavigne, el poderoso jefe de la gran organizadora francesa de competiciones. «Sabía que el nivel que tenía no lo iba a tener siempre y me pusieron delante una oportunidad que no podía desaprovechar», dijo sobre el momento en el que dio el gran paso; de deportista a director.

Ahora la vida del expiloto trascurre, «a tres bandas», entre Barcelona, París y los viajes a Sudamérica para preparar la carrera. Para cerrar la próxima prueba viajó al continente en seis ocasiones.

Un continente para imaginar

«En primer lugar está la exploración, para hacer una buena evaluación y la radiografía del terreno. Luego decidimos las etapas. Ahora son días intensos, pero estoy contento porque veo el resultado de toda la preparación», explica sobre su nueva ocupación. «El dibujo completo, con las novedades y el recorrido, me da la sensación del trabajo bien hecho», añade satisfecho el ganador en 2006, 2009, 2011, 2014 y 2015, todos en suelo sudamericano, salvo el primero, que se corrió en África.

«En este continente la imaginación da para mucho, luego hay que ver lo que es factible. El año pasado había dudas sobre si continuaríamos en Sudamérica y nuestro discurso fue siempre el mismo, al Dakar le queda mucho por descubrir aquí», avisa.

Con sólo 40 años no son pocas las propuestas que recibe para regresar a la competición. En la categoría que le encumbró cierra completamente la puerta, pero no en coches. «Sigo siendo un aventurero, paso muchos días en el terreno explorando. Pero en la vida hay fases y etapas, y uno tiene que saberlas cerrar en el momento oportuno», dice.

«Decidí ser yo el que decidiera y no la moto». ¿Coche? «No puedes decir nunca que no, pero estoy muy involucrado como director deportivo, me quedan pocos momentos para imaginar el día de mañana», concluye antes de seguir cerrando detalles en el ordenador.