Saúl Ordóñez y la estela de Colomán Trabado

Saúl Ordóñez, en el momento de cruzar la línea de meta./Agencias
Saúl Ordóñez, en el momento de cruzar la línea de meta. / Agencias

El berciano, tras su bronce en Birmingham, aspira a ser la gran referencia del 800 español como hiciera su 'paisano' hace tres décadas

F. PÉREZ SOTO

La medalla de bronce en el mundial de Birmingham lograda por el leonés Saúl Ordóñez le sitúa tras la estela de su paisano Colomán Trabado, que en la década de los 80 fue la gran referencia del atletismo español en los 800 metros, en la que ahora el corredor de Salentinos ha irrumpido con fuerza.

El hito de bronce de Ordóñez

Curiosamente el discípulo de Uriel Reguero, que entrena desde hace años en Valladolid, solo conoció «por referencias» a uno de los atletas españoles más reputados en el mediofondo y que también saboreó los éxitos fuera de España como el oro en los Juegos Mundiales de París en 1985, antesala del actual mundial.

Lo que sí hizo en sus primeros años en el atletismo Saúl Ordóñez fue entrenar en las vetustas instalaciones de Ponferrada a las que dio nombre el corredor de Vega de Valcarce y actual concejal del Ayuntamiento de Móstoles (Madrid) por el PP.

«Es verdad que corrí en estas pistas que, por cierto, es una pena que estén en el estado actual», afirma el actual atleta del New Balance que ya tenía en su incipiente palmarés dos «muescas» que habían despertado el interés hacia su progresión, como fue el bronce europeo sub-23 y, sobre todo, el título absoluto del pasado año, cuando se quedó a punto de ir al Mundial de Londres.

Un ejercicio de fe en sí mismo

Entonces fue una primera decepción, pero esta temporada se la tomó como «una revancha» para demostrar y demostrarse a sí mismo que estaba capacitado para poderse convertir en uno de los mejores especialistas de la distancia, a pesar de acudir al mundial en pista cubierta casi de casualidad, tras ser repescado al no haber logrado la marca mínima exigida.

Álvaro de Arriba era la principal baza española, pero Saúl, que acudió como «tapado» quizá jugó la baza de la sorpresa, también en la final en la que nadie parecía contar con él después de haberse metido por tiempos y ahí sacó toda su raza que le convierten en un atleta de un enorme futuro dada su juventud -23 años-.

Colomán dominó más de una década los 800 metros, a pesar de sus decepciones olímpicas, pero su paisano Saúl Ordóñez Gavela quiere seguir dando que hablar en este 2018 donde, tras debutar como internacional sénior, no renuncia a que el actual estado de forma le llegue para dar batalla también en el verano en ese campeonato de Europa de Berlín (Alemania).

Ordóñez pudo ser plata tras la descalificación de un rival, aunque luego se revertió la decisión y finalmente ocupó el último cajón del podio.

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