Roberto Aláiz entrena «sin dolor» con el Europeo en el horizonte

Rober Aláiz, en una sesión de entrenamiento./Pancho Marcos
Rober Aláiz, en una sesión de entrenamiento. / Pancho Marcos

El atleta leonés suma dos semanas seguidas corriendo, pero no se marca plazos más allá de testarse en abril o mayo para comprobar su nivel real

DANI GONZÁLEZ

«Por fin puedo entrenar sin dolor». Con esta frase tan corta, pero reveladora, Roberto Aláiz muestra su alegría por poder volver a su vida de atleta, aunque todavía no haya competido ni lo tenga, de momento, en una previsión cercana.

El fondista leonés, que lleva en el dique seco desde marzo de 2016, está comenzando a ver la luz. Pero no quiere lanzar las campanas al vuelo y tira de paciencia para frenar sus ganas de volver a competir, a pisar el tartán y a estar en una línea de salida, algo que ansía.

Pero, por fin, entrena «sin dolor», una gran noticia para Roberto Aláiz, que no experimentaba esa sensación desde hacía dos años. «Llevo dos semanas corriendo sin molestias y físicamente me encuentro en unas condiciones brutales. Solo quedar entrenar y que el cuerpo no se resienta», afirma.

Sin pausa, pero sin prisa

Y es que el pupilo de José Enrique Villacorta se empeñó en volver a competir, en regresar a un tartán, ya que, reconoce, «con dos operaciones en el talón de Aquiles, lo normal habría sido retirarse, pero no quería».

Sin plazos y sin presiones, Aláiz continua con su camino, en el que da pasos cortos pero seguros, para no retroceder y revivir los malos momentos que ha pasado en estos últimos 23 meses.

Con once o doce sesiones semanales, de la que mitad son de carrera y el resto de elíptica, bici, ejercicios en agua y fuerza, una materia que ha ganado terreno en su nuevo entrenamiento, espera volver al máximo nivel esta temporada, aunque no se lo marca como gran objetivo.

En mayo, la prueba de fuego

«El único plazo que me marco es seguir corriendo sin dolor», asegura Aláiz que, pese a todo, tiene una fecha en mente para probar cuál su nivel: «en abril o mayo quiero correr algo para testarme».

Porque, ambicioso por naturaleza, quiere estar en las grandes competiciones mundiales. «Se trata de ver si podemos llegar bien a la temporada de verano y comprobar si es viable seguir teniendo como meta el Campeonato de Europa (7-12 de agosto en Berlín, Alemania)».

En San Isidro, en el CAR, en Camposagrado y, cómo no, en el Estadio Hispánico, Roberto Aláiz fragua, a fuego lento, un regreso que se ha hecho esperar más de lo previsto.

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