Lydia Valentín, un año como medallista olímpica pisando el podio

Lydia Valentín posa con su bronce de Río hace un año. / Agencias

La haltera berciana cumplió hace 365 días su sueño de subir a un podio olímpico, algo que logró en Río pese a tener un oro y una plata de Londres y Pekín conseguidas a posteriori

DANI GONZÁLEZ

Cuando peleas y tienes fe, los sueños se cumplen. Lydia Valentín bien lo sabe ya que, hace exactamente un año, hizo realidad la ilusión de toda su vida. La haltera berciana, tras dos podios 'robados', pudo hacerse esta foto que siempre había imaginado: la de recibir una medalla olímpica en el podio.

Fue en Río donde consiguió pisar el podio de la competición deportiva más grande del mundo. Tiene dos preseas anteriores, la plata de Pekín 2008 y el oro de Londres 2012, pero los logró 'a posteriori'. Rivales que utilizaron trampas en competición le 'robaron' esa instantánea que deseaba, la de recibir la medalla en vivo y no tener que esperar varios año a que el TAS tomara una decisión.

Por ello, la de Río, pese a ser de bronce, fue la más especial. Por fin tuvo ese momento mágico, ese instante especial en el que, con el himno olímpico de fondo y las banderas ondeando, el podio honra una gesta deportiva de dimensiones siderales.

El oro quedó lejos, ya que la norcoreana Rim Jong Sim, con 274 kilos, se lo llevó con holgura. Lydia Valentín peleó por la plata, pero la rozó. La bielorrusa Darya Naumava, con 258 kilos, superó la marca de la deportista de Camponaraya por un solo kilo, ya que levantó 257.

Pero por fin tenía ese momento de gloria que este 12 de agosto de 2017, un año después, se mantiene en la memoria y retina de una Lydia Valentín que sueña con revivir esas sensaciones en Tokio 2020.

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