Fútbol Americano

Alejandro Villanueva, el español que da oxígeno a Trump en la NFL

Alejandro Villanueva, escuchando el himno de EE UU en el Soldier Field de Chicago. /Joe Robbins (Afp)
Alejandro Villanueva, escuchando el himno de EE UU en el Soldier Field de Chicago. / Joe Robbins (Afp)

La camiseta del tackle de los Pittsburgh Steelers se convierte en la sexta más vendida de la NFL, un día después de que se desmarcase de su equipo en relación con la controversia desatada por las diatribas del mandatario contra los jugadores que protestan por el racismo

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Un gesto puede bastar para encumbrar o tumbar a un deportista. Bien lo sabe Colin Kaepernick, cuya decisión de arrodillarse la pasada campaña mientras sonaba el himno de Estados Unidos en protesta por la brutalidad policial contra los negros le dejó en el paro finalizada la temporada pese a haber conducido en 2012 a los San Francisco 49ers a la Super Bowl XLVII, en la que cayeron derrotados por los Baltimore Ravens de Joe Flacco y Ray Lewis en el que fue el último choque como profesional del legendario 'linebacker'. El 'quarterback' afroamericano, que ya había perdido la condición de titular por su irregular desempeño deportivo, acabó recibiendo el pasaporte por parte de la franquicia californiana, tras ser blanco de la ira de Donald Trump. "No me voy a levantar para mostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a la gente negra y a la gente de color", había manifestado el '7' de los 49ers al ser interpelado por su actitud. El magnate no dudó en levantar su dedo acusador. "Personalmente no creo que sea algo bueno. Es terrible. Quizá (Kaepernick) deba encontrar un país que funcione mejor para él. Que lo intente. No va a suceder", indicó. Kaepernick se convirtió en agente libre, pero ningún equipo le reclutó, y Trump se apuntó el tanto. Otro miembro de la NFL, el español Alejandro Villanueva, está comprobando ahora el impacto de un gesto, aunque por el momento con consecuencias mucho más positivas para él.

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El tackle izquierdo de los Pittsburgh Steelers fue el único componente del equipo de Pensilvania que decidió saltar al Solder Field de Chicago el domingo para escuchar el himno de Estados Unidos. Sus compañeros habían decidido permanecer en los vestuarios para no entrar en la polémica abierta nuevamente por Trump con sus diatribas contra las estrellas de la NFL. "Si los fans de la NFL se niegan a asistir a los partidos hasta que los jugadores dejen de faltarle el respeto a nuestro 'Flag and Country', verán que rápidamente se producirán cambios. ¡Despido o suspensión!", dijo el mandatario a través de su juguete favorito, Twitter. "La asistencia y los ratings de la NFL están BAJANDO. Partidos aburridos, sí, pero muchos se alejan porque aman a nuestro país. La Liga debería respaldar a EE UU", agregó en otro 'trino' quien llamase "hijos de puta" a esos 'insumisos'.

La respuesta de los aludidos no se hizo esperar. Decenas de jugadores se arrodillaron durante la jornada dominical mientras se escuchaba el himno de Estados Unidos en diversos estadios. Ante esa tesitura, los miembros de los Steelers optaron por no entrar al trapo. "Estos son tiempos muy divisorios para nuestro país", explicó su técnico, Mike Tomlin, a la CBS. "Para nosotros como equipo de fútbol americano se trata de permanecer unidos", agregó. Villanueva se desmarcó. Ex Ranger del Ejército de EE UU y veterano de guerra de Afganistán, fue el único que permaneció fuera del túnel mientras resonaban las notas. Horas después, su camiseta se colaba entre las más vendidas de la NFL, superada únicamente por la de figuras consagradas como Marshawn Lynch, Derek Carr, Carson Wentz, Antonio Brown y Aaron Rodgers.

Veterano de Afganistán formado en West Point

Villanueva, que el pasado mes de julio renovó por cuatro años con los Steelers tras disputar los 16 partidos de la temporada regular y los 'playoffs' el pasado curso, se ha convertido en un héroe para los seguidores de Trump, esos blancos de clase media, componentes de lo que Richard Nixon llamó décadas atrás "mayoría silenciosa", cuyo grito reverberó de este a oeste y de norte a sur el pasado 8 de noviembre al otorgar el cargo más poderoso de la Tierra al lenguaraz magnate republicano. El tackle de los Steelers, hijo de españoles (padre bilbaíno y madre de Motril) que nació en la base militar de Meridian (Misisipi) cuando su padre trabajaba para la OTAN y que aterrizó en la NFL en 2014 al ser contratado por los Philadelphia Eagles aunque finalmente no disputó ningún partido con la franquicia, ve así reconocida la solemnidad de su gesto escuchando el himno con la mano en el corazón. Algo que encaja perfectamente en quien pasase por la academia militar de West Point y que obtuvo varias medallas en reconocimiento al valor exhibido en Afganistán. Claro que su decisión también le ha valido alguna que otra reconvención, especialmente de parte de su entrenador, que le recordó que debía respetar también a su equipo y no sólo al himno

Aunque hubo muchos otros que se negaron a secundar las protestas contra Trump, el desmarque de sus compañeros ha situado a Villanueva en el epicentro de la controversia. Hasta Tom Brady, amigo de Trump, fue más neutral y, pese a mantenerse en pie mientras numerosos miembros de los New England Patriots hincaban la rodilla, el 'quarterback' de los vigentes campeones no dudó en entrelazar con ellos sus brazos. Hoy Villanueva goza incluso de mayor predicamento entre los votantes de Trump que el cinco veces campeón de la Superbowl.

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