Mundiales de Londres

Ruth Beitia, «triste, pero contenta» tras su último campeonato universal

Ruth Beitia se despide de los Mundiales de Londres.
Ruth Beitia se despide de los Mundiales de Londres. / EFE

La cántabra no desvela su futuro tras quedar última en la final de altura: «Me voy de vacaciones; cuando vuelva tendré que pensar muchas cosas»

MIGUEL OLMEDA

Quizás le pesaron sus 38 años. Puede que fueran los problemas de lesiones que llevaba arrastrando toda la temporada. Tal vez los cambios en su técnica. O un poco de todo. El caso es que Ruth Beitia, doce meses después de convertirse en leyenda colgándose el oro olímpico en Río de Janeiro, no pudo certificar su dominio en el Mundial de Londres. Se quedó en 1,92, la altura que ya le había costado superar en semifinales, como duodécima y última clasificada de la final.

En cualquier caso, la caída de Beitia en el año post-olímpico no deja de ser una sorpresa relativa. No porque se viera venir, ni muchísimo menos, sino porque desde que el Mundial de atletismo se disputa la temporada siguiente a los Juegos, ninguna saltadora ha repetido corona en las dos competiciones. Fue tras Barcelona ’92, donde la alemana Heike Henkel ganó el oro, pero no pudo revalidarlo en Stuttgart, y de hecho ni siquiera se subió al podio que encumbró a la cubana Ioamnet Quintero. Kostadinova, Yelesina, Slesarenko, Hellebaut y Chicherova fueron las siguientes campeonas olímpicas y ninguna hizo el doblete un año después. A Beitia le sucede la rusa Maria Lasitskene, que en Londres saltó 2,03 para imponerse a la ucraniana Yuliia Levchenko y a la polaca Kamila Licwinko.

"Me voy con sensaciones encontradas. Estoy feliz, porque aposté por estar en la final y he perdido. Hoy puedo decir que han sido unos meses muy difíciles en lo que quise estar aquí. Me voy también triste, porque no ha salido como esperaba, pero contenta porque he podido estar en mi octavo y último Mundial. Por primera vez en muchísimos años me voy de vacaciones en agosto y cuando vuelva tendré que pensar muchas cosas y ver qué hacemos", comentó la veterana saltadora cántabra en TVE, sin desvelar aún su futuro.

"Soy una persona que lo ha dado todo por el atletismo. Gracias", dijo Ruth Beitia antes de emocionarse y romper a llorar. "Este año me ha enseñado la cara oculta. Quizás no era consciente de lo que me ha pasado estos meses. Esto es pura pasión. Este año he ido descompensada, pero estoy feliz. Me voy con la cara amarga, pero la voy a dar la vuelta rápidamente. El atletismo siempre formará parte de mi vida", añadió la mejor atleta española de la historia, que en este 2017 ha pasado "cuatro meses horrorosos" de lesiones y contratiempos.

"Ring ring.... quien es??? Soy la felicidad, las ganas de saltar, soy el aquí y el ahora", había escrito Beitia por la mañana en las redes sociales. En la clasificación empezó a saltar en 1,80, altura que superó a la primera, lo mismo que 1,85 y 1,89. Se pedían 1,94, precisamente su mejor marca de este año al aire libre (en sala saltó 1,98). Tuvo que agotar los tres intentos para superar 1,92, pero esa marca no la pudo sobrepasar en la final.

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