Aláiz espera estar con un «buen tono competitivo» en cinco meses

Roberto Aláiz, en una foto de archivo.

El atleta leonés se recupera de un golpe en la rodilla que ha retrasado su regreso, espera entrenar a buen nivel en tres semanas y medita pasarse al 5.000 o al 10.000

DANI GONZÁLEZ

Más de año y medio en el dique seco no han podido con las ganas y el ímpetu de un Roberto Aláiz que, ahora sí, parece ver la luz al final del túnel. Su lesión se ha complicado en múltiples ocasiones, la última hace unas semanas con un golpe en la rodilla que ha pospuesto su regreso a los entrenamientos.

Pero, después de visitar al especialista, el lunes podría recibir el visto bueno de los médicos para comenzar a correr. «Iré poco a poco, progresivo. La lesión va bien y esta semana correré un par de días, pero empezaré de forma más regular la próxima semana», explica Roberto Aláiz a leonoticias.

El fondista leonés, que tiene unas sensaciones «muy buenas, sin dolores» y que está realizando una vida «totalmente normal», espera estar entrenando «con cambios de ritmos y series» en unas tres semanas, alternando estas sesiones con ejercicios para fortalecer el tendón de Aquiles que tantos dolores de cabeza le ha dado.

La San Silvestre, en el punto de mira

Pero este último contratiempo también le ha obligado a posponer a su vuelta a la competición. Se había marcado como reto llegar al Europeo de cross, «pero ya es imposible, los compañeros me sacan mucha ventaja».

Ahora, con una base potente, «similar a la de una pretemporada», se marca una nueva fecha: la San Silvestre vallecana, «aunque voy a correr, no a hacer un marcón». De hecho, Aláiz se marca un plazo de unos tres meses para competir en buenas condiciones y otros dos para coger un tono competitivo potente. «En febrero o marzo espero estar a buen nivel», señala.

Obstáculos, 5.000 o 10.000

Pero su verdadero objetivo está en verano, en el Campeonato de Europa al aire libre que se celebra en Berlín del 7 al 12 de agosto. «La idea es ir en el 3.000 obstáculos, pero si no me pasaré al 5.000 o al 10.000, donde creo que puedo correr por debajo de 28 minutos, lo que supone pelear por las medallas. Aún no lo sé», explica.

Por último, y viéndose en la recta final de su calvario, Aláiz reconoce que han sido meses «duros» pero en los que ha estado centrado plenamente en su recuperación y «haciendo cosas compatibles que me gusta». «Así no es tan duro, más duro es levantarse todos los días a las 6:00 horas para trabajar o tener una enfermedad grave», sentencia.

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