Aláiz: «El atletismo me debe unos Juegos Olímpicos»

Roberto Aláiz, en deporte(n)vivo.

El atleta leonés afronta la parte final de su recuperación tras año y medio parado y la intención de volver a correr a finales de marzo, descartando los obstáculos por el momento

DANI GONZÁLEZ

Año y medio en el dique seco no han frenado el ímpetu y las ganas de volver a sufrir corriendo de Roberto Aláiz. El fondista leonés no ha perdido la esperanza, ha ganado en confianza y tiene un sueño ambicioso: Tokio 2020.

«Nunca ha dejado de estar en mi cabeza y creo que el atletismo me debe unos Juegos Olímpicos», señala Aláiz que, reconoce, espera volver a correr a finales de marzo o principios de abril para «hacer dos o tres meses de carga y llegar al Europeo de Berlín».

Porque tanto tiempo parado no ha frenado su ilusión. Y esa es volver a competir, estar con los mejores, sentirse atleta. De momento, descarta los obstáculos, que tanto daño pueden hacer a su tendón. «Buscaré las mínimas en 5.000 y 10.000. Quizá ha sido un error dedicarme a los obstáculos, porque se me da muy bien la carrera lisa, pero me gustaría mejorar el paso por valla para estar con los mejores», afirma.

El calvario

Pero fue precisamente esa prueba quien 'colaboró' a su lesión en el tendón de Aquiles. «Estaba en la mejor forma de mi vida, haciendo entrenamientos muy buenos, pero el tendón me dio un toque de atención. Paré, pero no fue suficiente y me lo rompí dos veces», recuerda Aláiz que, reconoce, nadie pensaba que «esto se iba a prolongar tanto» y encuentra en un «sobrentrenamiento» el posible motivo de este hecho.

«Se ha hecho duro, sobre todo cuando tuve que renunciar a Río, que me fui al Himalaya para no ver nada de los Juegos Olímpicos. He tenido altibajos, pero hay cosas mucho peores», explica Aláiz, que afirma echar de menos «sufrir corriendo y vivir en la burbuja del atleta, la de entrenar de lunes a jueves, descansar el viernes, viajar el sábado y competir el domingo».

Ahora es optimista con su recuperación, porque ya es capaz de correr «con garantías». El principal cambio en su preparación ha sido darle prevalencia a la fuerza, lo que le ha venido «muy bien» a su recuperación. El fondista también reconoce que ya ha «aprendido a convivir con el dolor».

Cambios a la hora de entrenar

Roberto Aláiz ha cambiado, incluso, su forma de entrenar. La carga de la sesión semanal es la mitad en carrera a pie, pero la alterna con elíptica, bici y natación. «Ahora, me dejan correr como premio por hacer los entrenamientos de fuerza», comenta.

El atleta también destaca la «gran cantera» que hay en León con ateltas como Blanca Fernández, Nuria Lugueros, Raúl Celada o su compañero Jorge Blanco, al que augura «participaciones internacionales con la selección a corto plazo». Aláiz también espera que el Club Sprint pueda tener «un patrocinador fuerte» para crecer y «juntar a todos los atletas de la provincia que destacan».

Es Navidad y Aláiz, «aunque no soy mucho de pedir», ha hecho su carta a los Reyes Magos en la que pide «un tendón nuevo, si pudiera», pero, ante todo, espera que «todo salga bien, que no tenga mala suerte, que tenga, simplemente, lo que merezco».

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