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«Saúl es duro y va a salir de esto»

Saúl Tejada, durante el combate.
Saúl Tejada, durante el combate. / La Voz de Galicia
  • José Ramón Mirás Lago, el púgil que tumbó a Tejada, espera la rápida recuperación del leonés | «Espero que pronto nos volvamos a ver»

El boxeador leonés Saúl Tejada está librando el combate de su vida. Lo hace en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos del Complexo Hospitalario Universitario La Coruña.

Familiares, amigos y compañeros de deporte esperan que más pronto que tarde salga adelante y supere las posibles secuelas de la importante intervención a la que ha sido cometido por un coágulo en el cerebro.

Su rival en el combate más dramático de su carrera, José Ramón Mirás Lago, se ha convertido en los últimos días en poco menos que en el 'hermano' del púgil leonés. Nunca se imaginó nada parecido y pide, a cada instante, que Saúl se recupere ya.

«Ojalá Saúl se recupere pronto y cuando se recupere, nos volveremos a ver. Los boxeadores somos de otra casta. Saúl es duro, lo va a superar y después quedaremos. Saúl es fuerte, va a salir adelante, va a poder con todo esto», asegura en una emotiva entrevista en La Voz de Galicia.

Remarca, además, el enorme apego que ha tomado a la familia del boxeador leonés: «Su familia me ha tratado muy bien. Me recibió con los brazos abiertos. Estuvimos todos como de una misma familia. Que creo que es como tiene que ser. Y más en el boxeo, del que se dice que es una gran familia».

Casi entre lágrimas recupera lo sucedido en el combate: «En el noveno asalto, cuando se arrodilló, mientras el árbitro le hablaba, Saúl contestaba. Lento, pero contestaba. Y, de repente, hizo un gesto como negando. Cuando él se echa hacia atrás yo ya me alejé de inmediato, dejé de golpear, obviamente, y permanecí atento. El árbitro comenzó la cuenta y él iba negando con la cabeza y la mano. Después se levantó y se fue hasta su esquina por su propio pie»

-¿Cree que fue un combate violento, o que el K. O. fue fruto de un golpe concreto?, se le pregunta en la entrevista.

La respuesta es clara: «No. Para nada. De hecho, el K. O. no fue fulminante. Cuando se echa hacia atrás yo no le toco. Retrocede él por su cuenta. Fue un combate muy limpio. No fue un castigo para ninguno. Yo, al ver que no quería seguir más, paré».

Mientras Coralín, entrenador del boxeador leonés, insiste en que el postoperatorio avanza dentro de lo previsto: «Hay que tener fe, esperanza, que vaya pasando el tiempo y se vaya recuperando. Hay que tener paciencia porque esta situación requiere tiempo. Saúl tiene que salir adelante porque es fuerte y joven».