Amistoso

Isco I de Málaga

Isco ante Costa Rica./Reuters
Isco ante Costa Rica. / Reuters

El malagueño fue dueño y señor de la atención en La Rosaleda ante Costa Rica, pero todo indica que no viajará a Rusia para el amistoso tras retirarse con un golpe

JESÚS BALLESTEROSMálaga

Con apenas 21 años recién cumplidos, Isco Alarcón dejaba nuevamente su Málaga natal para recalar en todo un Real Madrid. Dos grandes temporadas a las órdenes de Manuel Pellegrini, así como la necesidad urgente de vender del club andaluz, le abrieron las puertas del equipo donde ahora es eje y motor.

Vive su mejor momento desde que recaló en el cuadro blanco y afronta el reto del Mundial sabiéndose importante en España. Estos días en Málaga le han servido como la inyección definitiva de moral, si es que realmente le hacía falta.

La ciudad de Málaga ha sido históricamente agradecida con los suyos y, los aficionados al fútbol, han vivido estos días rendidos a Isco. Salvo cuando tocaba pitar a Piqué, no hubo distracción ni jugador que reclamase atención alguna de parte de la grada. Todo empezaba y terminaba con el del Arroyo de la Miel. Se aplaudieron los goles, claro, pero todo el mundo esperaba la jugada del centrocampista malagueño.

Y no decepcionó. Filigrana por aquí, caño por allá, la magia iba creciendo en jugadas combinadas con otros como Iniesta, Tiago o Silva. Pero todos esperaban el gol de Isco. Aunque no llegó, Isco levantaría al estadio cuando en el minuto 64 dejaba su sitio a Asensio. Sin duda, el malagueño se sintió profeta en su tierra.

El malagueño se retiró por precaución tras una durísima entrada de Waston que no le permitió acabar el amistoso. El malagueño probó unos minutos, pero el dolor le impidió continuar. Habrá que ver si el jugador del Real Madrid puede estar disponible para Julen Lopetegui de cara al choque ante Rusia.

El seleccionador nacional, así como los servicios médicos del club han insistido en que no será hasta este domingo cuando se tome una decisión sobre él, que sólo sufre un fuerte golpe, pero todo indica que el malagueño no viajará a Rusia. El hecho de que el próximo sábado se juegue el duelo ante el Atlético puede ayudar a que no siga en la expedición.

Piqué, la cruz

La cruz fue para Gerard Piqué, quien no se libró de los pitos pese al ambiente de fiesta que reinó en Málaga. El zaguero culé sabía que no iba a ser una noche cómoda desde que anunciaron las alineaciones y su nombre recibió una bronca brutal.

No se libró de los pitos ni una sola vez en la que entró en contacto con el balón. Fue tan constante como absurdo. Incluso cuando estuvo apunto de marcar el tercero de los goles en el saque de un córner, la grada le pitó. De hecho, mediada la primera parte, un grupo notable de aficionados, cansados de los pitos, optó por corear su nombre, a lo que gran parte de la grada optó por silenciarlos con nuevos pitos.

Quizás por darle descanso o evitar el mal rollo reinante, Julen Lopetegui optó por darle descanso y ya no saltó al verde tras el parón. El seleccionador dejó fuera de una tacada a la pareja de centrales titular y tanto el catalán como Sergio Ramos dejaron su sitio a Nacho y Bartra.

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