Denuncia

La Federación rechaza las acusaciones de Malta sobre el 12-1

Un lance del partido. /Efe
Un lance del partido. / Efe

Defiende «la absoluta limpieza» de sus internacionales y avisa de que se reserva la posibilidad de emprender acciones legales «contra quienes traten de ensuciar la buena imagen del fútbol español»

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENLas Rozas

Primero sorpresa e incredulidad. Después indignación. Finalmente, respuesta pública. Así fue el proceso de reacción en la sede de la Federación Española de Fútbol al reportaje emitido el pasado lunes por el programa ‘Fiebre Maldini’ en el que el seleccionador (Victor Scerri) y varios internacionales de la selección de Malta (como el goleador aquel día Silvio Demanuele, Bussutil o Fabri) acusaban a España de usar productos prohibidos en el histórico 12-1, de la fase de clasificación para la Eurocopa 1984, tanto para mejorar su rendimiento (esteroides) como para perjudicar el de la selección mediterránea (habrían sido drogados con «limones cortados» impregnados en una sustancia con efectos narcóticos que les proporcionó «un hombre pequeño vestido de blanco» que llegó al vestuario).

La institución lanzó un comunicado para rechazar «rechaza tajantemente las acusaciones vertidas, recientemente, por alguno de los integrantes de la selección maltesa que participaron en el partido que se celebró el 21 de diciembre de 1983, en el estadio Benito Villamarín de Sevilla».

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La FEF calificó «dichas afirmaciones» como «rotundamente falsas. Carecen del más mínimo fundamento y son totalmente extemporáneas. La Real Federación Española de Fútbol confirma la absoluta limpieza de sus jugadores, reitera que ha sido uno de los partidos más importantes de la historia de la Selección Absoluta, que concluyó con el resultado de 12 a 1 y que sirvió para que España se clasificara para la fase final de la Eurocopa’84, celebrada en Francia, en la que fue subcampeona».

Por último, en su nota, la FEF solicita «absoluto respeto para la Selección Nacional», al tiempo que recordaba que «se reserva la posibilidad de emprender acciones legales de toda índole contra quienes traten de ensuciar la buena imagen del fútbol español».

En un comunicado la FEF ha confirmado «la absoluta limpieza de sus jugadores» y ha reiterado que aquel encuentro, jugado en el Benito Villamarín de Sevilla «ha sido uno de los partidos más importantes de la historia de la Selección Absoluta, que concluyó con el resultado de 12 a 1 y que sirvió para que España se clasificara para la fase final de la Eurocopa'84, celebrada en Francia, en la que fue subcampeona».

Drogados con limones

En un reportaje televisivo emitido recientemente el entonces delantero de Malta Silvio Demanuele aseguró que «la energía que tenían los españoles era algo fuera de lo normal». «Noté que durante el partido les salía un ácido líquido de la boca. Eso pasa cuando se toman esteroides», dijo.

El seleccionador del conjunto maltés entonces, Victor Scerri, también afirmó en el reportaje que en el vestuario de su equipo «entró un hombre pequeño vestido de blanco» y les «ofreció una bandeja de limones cortados».

«Fue lo único que nos ofrecieron. Los jugadores los chuparon y después se sentían mal. Le pregunté al médico: '¿puede que les hayan drogado?'. Porque los jugadores perdieron la cabeza. Espero que España no hubiera hecho eso. Si eso hubiera sucedido, el fútbol estaría totalmente terminado», agregó.

Distintos internacionales ya salieron a rebatir las manifestaciones de los que fueron sus rivales esa noche en Sevilla. «Están demostrando que tienen muy poca categoría. Nunca hemos tomado nada, eso de la espuma por la boca me parece... No sé, que se nota no sé cómo, dicen. Cuando se llega a una edad se chochea, eso es lo que están haciendo», apuntó José Antonio Camacho.

«Esta historia de los limones es surrealista, de tontos, vamos» PACO BUYO

«Son barbaridades, pero la gente puede estar tranquila, devolvimos la ilusión a los españoles de una manera absolutamente limpia. Es una situación que me da mucha pena. Este país tiene la mejor Liga del mundo y un espíritu competitivo enorme. En este país sería demandable judicialmente», prosiguió Juan Señor, autor del último tanto. «Si hubiéramos necesitado marcar 13 goles en lugar de 12 también lo hubiéramos conseguido porque éramos muy superiores», manifestó Lobo Carrasco. «Todo es surrealista. Su-rre-alis-ta. Produce pena y tristeza que quieran justificarse de esta manera», manifestó realmente ofendido Poli Rincón, que anotó cuatro aquella noche, en GOL. «Esta historia de los limones es surrealista, de tontos, vamos», lamentaba Paco Buyo, portero aquel día por la baja de Arconada.

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