Presentación

París corona a Neymar como monarca absoluto

Neymar posa en su nuevo estadio. / Foto: Christophe Petit (Efe) | Vídeo: Atlas

El brasileño asegura que su decisión de fichar por el PSG no se debió al dinero ni al afán de ser la estrella indiscutible del equipo sino a la ambición del club

ÓSCAR BELLOTMadrid

París ya tiene a su nuevo monarca absoluto. 228 años después del estallido de la Revolución Francesa que provocó el derrocamiento del Antiguo Régimen, la ciudad de la luz asistió este viernes al advenimiento del nuevo rey llamado a catapultar al conjunto más poderoso de Francia al privilegiado lugar de la élite europea que el viejo linaje futbolístico le ha negado una y otra vez en las últimas temporadas pese al reguero de millones invertido en figuras como Ibahimovic, Cavani o Di María. Ninguna de ellas de fulgor tan rutilante como Neymar, comandante de la histórica remontada en el Camp Nou que abortó el último asalto al trono del París Saint-Germain, humillado por uno de los más reverenciados representantes de esa añeja casta cuyo espacio en la cima pretende usurpar.

Más información

El paulista clavó aquel día el puñal al cuadro de Unai Emery con una majestuosa faena que coronó con dos goles. Pero la estampa que para siempre quedará grabada en la retina de los aficionados, junto a la del milagroso gol de Sergi Roberto en los estertores del encuentro de vuelta de octavos de la Liga de Campeones que daba el milagroso pase al cuadro blaugrana es la de un Messi con el puño en alto reverenciado por una parroquia entre enfervorizada y atónita ante semejante vendaval futbolístico.

Neymar, por mucho que en su presentación en la abarrotada sala de prensa del estadio del Parque de los Príncipes, negase por activa y por pasiva que haya optado por el PSG movido por un deseo de salir de la alargada sombra que proyecta el rosarino, ha visto la luz con su aterrizaje en la capital gala. París se ha postrado ante 'Ney' y él, a su vez, se ha rendido al brillo de la ciudad y de su nuevo equipo, que da un salto gigantesco al rubricar el traspaso más caro de la historia e incorporar al que hasta ahora había sido uno de los santos y señas del barcelonismo.

«Nunca me he movido por dinero. Las personas que piensan así no saben nada de mi vida. El dinero nunca ha sido la primera cosa en la que pensé. Lo primero es la felicidad. Siempre sigo a mi corazón. No me importa el tema de la pasta, si fuera eso estaría en otro sitio», proclamó el paulista ante los más de 400 periodistas que asistieron a una presentación llamada a marcar un punto de inflexión en la historia de la Ligue 1 y del fútbol mundial. El PSG, adujo el brasileño, «tiene un potencial enorme para ser el club más grande del mundo».

Es la ambición sin límites de su nueva escuadra la que motivó su decisión de salir del Barça. «He venido por nuevos títulos, por nuevos retos, para superarme», proclamó antes de recordar que si hace cuatro años escogió al Barça de entre su corte de pretendientes fue, en buena medida, llevado por el anhelo «de poder jugar con Messi». «Mi deseo de venir al PSG se debió a que era un nuevo reto, para buscar algo diferente, no es porque me sintiese incómodo por falta de protagonismo», dijo tratando de enmendar la plana a quienes aducen que su fuga de la ciudad condal responde a la aspiración de convertirse en el astro supremo.

'Neymanía'

Sea o no verdad, lo cierto es que París se ha entregado con júbilo a la 'Neymanía'. Las colas para adquirir la camiseta con el '10' que Pastore le ha cedido al brasileño daban buena cuenta de esa fiebre que padece la ciudad de la Torre Eiffel. Los 140 euros que cuesta la elástica no disuadieron a unos aficionados que, con su llegada, sienten que son el centro del mundo. Ya lo dijo el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaïfi, durante la presentación de su nuevo activo: «Todo el mundo hablará de ello por mucho tiempo». El catarí, que calificó a Neymar como «el mejor jugador del mundo», respondió a quienes tachan de locura la astronómica cantidad desembolsada por el delantero y aseguró que duplicará su precio en dos o tres años. «Antes de Neymar el valor del club eran 1.000 millones de euros y ahora son 1.500 millones. No hay otro Neymar en el mundo», sentenció.

«Neymar ha firmado con nosotros para ganar todos los trofeos posibles, para escribir la historia del PSG en la ciudad más hermosa del mundo que es París», señaló Al-Khelaïfi en otro momento de su intervención. El protagonista del día, por su parte, mostró sus enormes ganas de debutar. «Yo soy un tipo muy chupón, me gusta estar siempre en el campo y estoy a disposición. Si puedo jugar mañana, quiero jugar mañana», apuntó. Se refería al choque que este sábado medirá al PSG con el Amiens, el primero de la Ligue 1 para el conjunto parisino y que comenzará 15 minutos más tarde de lo previsto inicialmente para que el Parque de los Príncipes pueda reverenciar como es debido a su nuevo rey absoluto. Las entradas, por supuesto, están agotadas.

Fotos