Mundial 2018

Rusia 2018

La final de Croacia vale por cuatro

Los croatas celebran el pase a la final./REUTERS
Los croatas celebran el pase a la final. / REUTERS

Los balcánicos se presentarán en la final tras haber jugado en prórrogas noventa minutos más que su rival

JACOBO CASTROMadrid

Inglaterra lo tuvo en 1990. La posibilidad de acceder a la final de un Mundial sin haber ganado un solo encuentro en 90 minutos en fase de eliminatorias. Sin embargo, la maldición de los penaltis se impuso en su camino. Los ingleses caían ante Alemania después de haber jugado un partido más que sus rivales. No. La FIFA no se había vuelto loca y le había puesto un partido más a Inglaterra. Tampoco habían tenido que jugar un encuentro de desempate. Ese partido adicional salía de las tres prórrogas que les tocó jugar a los británicos en octavos, cuartos y semifinales. Cuatro partidos para tratar de llegar a una final. 28 años después, volvió a ocurrir, aunque con diferente desenlace.

Esta vez el equipo del partido adicional fue Croacia, que comenzó su andadura en la fase del K.O con un encuentro de octavos de final ante Dinamarca que terminó en prórroga y penaltis. No era algo nuevo para los balcánicos, ya que desde 1998 no jugaban un partido de fase eliminatoria en Mundial o Eurocopa que no hubiese terminado en el tiempo suplementario. Lo que sí fue nuevo ante Dinamarca fue el resultado. Croacia se llevó la eliminatoria y se clasificó para cuartos.

Rusia esperaba en la siguiente ronda. Lo que parecía una eliminatoria menos complicada teniendo en cuenta el nivel del rival, se convirtió en otros 30 minutos adicionales. Contra los rusos comenzaron a fallar las fuerzas. Tras adelantarse en el tiempo adicional, Rusia terminaba empatando. Ya no era solo cansancio físico, la mente también comenzaba a fallar. Otra tanda de penaltis decidiría el destino. Una vez más, salió cara. Croacia a semifinales.

Otra vez, al igual que los ingleses 28 años antes, tocaba jugarse el pase a una final con 60 minutos más en las piernas. Curiosamente, el rival que iba a poner a prueba la resistencia balcánica era la propia Inglaterra. Pese al cansancio físico, pese al desgaste mental de dos tandas de penaltis, Croacia rompió con la historia. No fue la Inglaterra del 90. Su destino estaba escrito. Mandzukic, con un gol en la prórroga, culminaba los 90 minutos adicionales de Croacia en el Mundial con un gol para la historia. El gol que metió a los balcánicos por primera vez en la final de un Mundial. Cuatro partidos para llegar a una final.

Francia se presentará en la final del domingo con un partido menos en las piernas, con menos desgaste, tanto mental como físico. Pero ojo, delante tendrá a unos hombres capaces de todo. La mejor generación de la historia del fútbol croata. Los primeros futbolistas que superaron tres prórrogas en la historia de un Mundial.

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