FC Barcelona

Un Barça fortalecido, pero con algunos dilemas

Luis Suárez y Messi se abrazan tras marcar el empate en el Metropolitano. /AFP
Luis Suárez y Messi se abrazan tras marcar el empate en el Metropolitano. / AFP

El equipo de Valverde ofreció su mejor cara en el Wanda el día en el que no ganó, quizás porque faltan más jugadores que marquen las diferencias en las grandes citas

P. RÍOSBarcelona

Tras ganar nueve partidos consecutivos entre Liga (siete) y Liga de Campeones (dos), en muchos de ellos sin convencer con su juego, el Barça empató el día que ofreció su mejor versión. Son las paradojas del fútbol, deporte en el que los resultados y la crítica no siempre coinciden. Y especialmente en el equipo azulgrana, más cuidadoso con la estética que otros, pero igual de exigente cuando se trata de competir y sumar. Por todo ello, hubo división de opiniones en la noche del sábado entre los que se fueron a dormir muy satisfechos por el juego desplegado en el Wanda Metropolitano y los que acabaron descontentos por no aprovechar la superioridad en el césped para saber acabar de remontar al Atlético por mucho que el 1-1 de Luis Suárez llegara ya en el tramo final del choque.

Entre estos últimos están los que entienden que el buen Barça que se vio en el feudo colchonero no ganó porque paga, y seguirá pagando en las grandes citas, la disminución en la calidad de la plantilla por la mala planificación deportiva de los últimos dos años, como mínimo. El trabajo de Ernesto Valverde se valora, el equipo ha recuperado su esencia con el balón y juega más junto que en el último año de Luis Enrique, cuando se perdieron algunas de las virtudes de sus dos excelentes primeras campañas. Sin embargo, ya no está Neymar, no se pudo fichar a Coutinho y Dembélé se lesionó antes de impactar para que ahora se le echara de menos.

La consecuencia es un tridente final extraño en el Wanda formado por Deulofeu por la derecha, Luis Suárez de ariete y André Gomes por la izquierda, con Messi de enganche para conectar o aprovechar huecos. Pese a la progresión del canterano catalán en su regreso al club, con su habitual irregularidad, y al digno papel del portugués en su primera titularidad del curso, por mucha ojeriza que se le tenga entre la afición, es evidente que deberían ser actores secundarios en un equipo como el Barça y no protagonistas. Y con el uruguayo algo torpe por una rodilla maltrecha en este inicio de temporada, o marcaba Messi o no marcaba nadie. El argentino cumplió con su juego pese al desgaste más emocional que físico con el que regresó de Argentina tras meter a su país en el Mundial sobre la bocina. Pero le faltó frescura en el momento de la definición. Tuvo que recuperar la puntería Luis Suárez para lograr el empate final.

Esperando que Dembélé responda a las expectativas cuando vuelva, sigue quedando la duda de si conviene buscar en el mercado de invierno un plus de calidad en el ataque para que buenos partidos en lo colectivo como el del Wanda tengan el premio de los tres puntos. Porque cuando lleguen las rondas definitivas de la Liga de Campeones y los dos clásicos ante el Madrid con la Liga en juego, igual con lo que hay ahora, por bueno que sea, no es suficiente porque será necesario lo mejor.

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