Contracrónica

Orgasmo del Bernabéu con Cristiano a más de cien

Cristiano Ronaldo celebra su segundo tanto ante el PSG./AFP
Cristiano Ronaldo celebra su segundo tanto ante el PSG. / AFP

El coliseo blanco vive otra noche épica el día en que su estrella rebasó la centena de tantos con la elástica merengue en la Champions

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Éxtasis en el Santiago Bernabéu. Habían demandado los futbolistas del Real Madrid el respaldo de su afición para afrontar en las mejores condiciones posibles el partido ante el París Saint-Germain y la parroquia merengue respondió con creces. Primero en la Plaza de los Sagrados Corazones, donde mucho antes de las 18:30, la hora a la que les había convocado el capitán, Sergio Ramos, ya había congregada una impresionante multitud mientras Zinedine Zidane daba a sus jugadores la charla previa en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. Luego en los aledaños del estadio, que estallaron de júbilo a la llegada del vehículo que transportaba a los doce veces campeones de Europa. Y por último en el interior del feudo de Chamartín, donde el público atronaba con el fervor que reserva sólo para las grandes citas.

Un auténtica caldera en la que, con la salvedad de los 4.000 aficionados del PSG, el madridismo exhibió el orgullo propio del rey de Europa. Aplausos para los once titulares y el técnico mientras el 'speaker' recitaba sus nombres e impresionante despliegue de un tifo en el fondo sur con la imagen del tenista Rafael Nadal y la leyenda “Vamos Real”. Madridista confeso y diez veces coronado como campeón de Roland Garros, la silueta del manacorí era la mejor forma de recordarle al cuadro galo que los cetros no se compran con millones sino que han de conquistarse con mucho sudor. Bien lo sabe Carlo Ancelotti, extécnico del PSG y el entrenador que condujo a los blancos a la ansiada 'décima' en Lisboa, uno de los testigos de excepción que no quisieron perderse una noche épica.

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Vibró la parroquia blanca con la buena salida de su equipo, que sacó por primera vez el colmillo en una incursión por dentro de Marcelo que puso en aprietos a Marquinhos y Kimpembe, los centrales escogidos por Unai Emery para blindar a Areola. Lanzó luego otro “uy” con un disparo de Kroos que rechazó el guardameta del PSG para que Marquinhos desviase cuando Benzema merodeaba en busca del gol. Y contuvo la respiración tras el choque de Marcelo con Dani Alves que dejó al lateral zurdo dolorido mientras Theo calentaba por si era preciso su concurso. Se recuperó el '12', para alivio de una hinchada que le sabía crucial para desarbolar al rival y que acarició el clímax en un pase en diagonal suyo que dejó a Cristiano Ronaldo solo ante las fauces del cancerbero francés, que se jugó el rostro para repeler el esférico.

De la zozobra al júbilo

Tuvo Cristiano Ronaldo el primero, pero el mando correspondía al PSG y cada incursión de Neymar y Mbappé por los costados era dinamita pura. Al Madrid le costaba replegar y lo pagó muy caro. Mbappé le ganó la espalda y soltó el centro para Neymar. No atinó a rematar el paulista pero el balón quedó muerto y Rabiot no perdonó, instalando la zozobra en la hinchada local y el júbilo en la visitante, que no paró de hacerse notar pese a su tremenda inferioridad numérica. Diez minutos después, los sentimientos caminaban en dirección opuesta con el tanto de Cristiano Ronaldo tras un penalti de Lo Celso a Kroos.

Había coqueteado el Madrid con la tragedia, pero 90 minutos con un Santiago Bernabéu entregado constituyen una prueba de máximo nivel incluso para el adversario más experimentado. La humillación que le infligió el Barça el pasado año en el Camp Nou pesó en el animo de Emery, que retiró a Cavani para meter a Meunir, renunciando a su demoledor tridente. Zidane, que no había alistado de inicio al suyo al optar por Isco en detrimento de Bale, respondió dando entrada a Bale por Benzema, despedido con mezcla de pitos y aplausos por un público siempre más comprensivo en Champions que en la competición doméstica pero que demanda goles para amnistiar al '9'. Y para el tramo final, acudió a Lucas Vázquez y Marco Asensio, en busca de mayor solidaridad defensiva y socorro por las bandas.

"Esto es la Champions y el Madrid sabe que los partidos se juegan 90 minutos" CRISTIANO

Zarandeado en numerosas ocasiones por sus cambios, las decisiones de Zidane, en su examen más difícil, acabaron condiciendo a la gloria al Real Madrid. Asensio revolucionó el choque. Con un centro que no pudo bloquear Areola, propició el balear el segundo tanto de Cristiano, siempre con la caña lista en el lugar preciso. Era la vigésimo primera diana del luso en los últimos doce partidos de Champions.

El portugués ha conseguido 21 goles en los últimos 12 encuentros de la Champions League

El '7' acumula ocho choques consecutivos marcando en la máxima competición continental, a uno del récord que estableció el holandés Ruud Van Nistelrooy en 2003. Siempre letal en su competición fetiche, eleva ya a 117 su registro de máximo artillero histórico. De ellos, 101 con la elástica merengue y 45 a partir de octavos. Simplemente brutal. El tercero, obra de Marcelo previa intervención también del '20', provocó ya el orgasmo de un Santiago Bernabéu al que Cristiano se había encargado de poner a más de cien.

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