Real Madrid | Análisis

El enfermo cierra filas

Toni Kroos y Cristiano Ronaldo, cabizbajos en Wembley/Efe
Toni Kroos y Cristiano Ronaldo, cabizbajos en Wembley / Efe

Zidane y Cristiano piden calma tras la derrota en Wembley pero el equipo blanco ha perdido apetito, vigor, reservas y añora a Pepe, James y Morata

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKOMadrid

Zinedine Zidane rechazó hablar de crisis después del severo castigo sufrido por el Real Madrid en Wembley, el segundo consecutivo tras la derrota de Montilivi ante el recién ascendido Girona, pero en el club blanco se han encendido las alarmas. No cabe hablar de crisis porque en la Champions el campeón acaricia los octavos y en Liga la distancia de ocho puntos respecto al Barcelona no es ni mucho menos definitiva, pero los síntomas del enfermo son preocupantes: ha perdido el apetito, está lento, se emplea con poca intensidad frente a contrarios más vigorosos, le cuesta levantarse y los resultados de las analíticas presentan valores alejados de los parámetros normales.

Al técnico francés aún no se le discute porque su crédito es grande y su colchón es confortable gracias a los siete títulos conseguidos en menos de dos años naturales, incluidas dos Champions consecutivas y la última Liga, pero el fútbol no tiene memoria y existen motivos para inquietarse. Las estadísticas no importan tanto en el fútbol como en otros deportes, pero algunas son relevantes. A estas alturas de curso, el Real Madrid ha marcado 36 goles, 20 menos que el curso pasado, y ha cosechado tres derrotas más en 18 partidos oficiales. Ante el Tottenham, el equipo sólo hizo seis faltas y la primera y única del primer tiempo se produjo en el último minuto.

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«No estoy preocupado, ni lo voy a estar pase lo que pase. Puede que el nivel no sea óptimo, pero no hay que darle más vueltas ni podemos decir que estemos mal físicamente. Cada uno puede pensar y opinar cosas y a lo mejor todos no estamos al mismo nivel, pero mis jugadores tienen experiencia, son campeones y esto lo vamos a cambiar», enfatizó Zidane tras la primera derrota del Madrid en fase de grupos desde 2012. Una crítica implícita a figuras como Marcelo, que perdió nada menos que 29 balones en Wembley, Toni Kroos, Luka Modric y Cristiano, muy por debajo de sus prestaciones y señalados por un sector de la crítica que les acusa de reservarse en una temporada de Mundial.

A Zidane se le reprocha no preparar tácticamente los partidos como sí hizo Mauricio Pochettino, que ha transformado al Tottenham en un equipo de autor, de no acertar en los cambios y de no recurrir a la segunda unidad con la confianza del pasado ejercicio. Apenas hay noticias de los Dani Ceballos, Theo Hernández, Marcos Llorente o Borja Mayoral, los refuerzos llegados este verano, y quizá por ello da la sensación de que existe menos competencia interna. Se aseguró de forma unánime que el Real Madrid disfrutaba de la mejor plantilla de su historia cuando apabulló en agosto al Manchester United y al Barcelona para alzarse con dos Supercopas, el origen de la autocomplacencia que evidencia ahora el grupo.

«Son más jóvenes»

Llegados a este punto, sin embargo, se echa mucho de menos a Pepe, James Rodríguez y Álvaro Morata, un jugador por línea. Cristiano Ronaldo trató de cerrar filas en Wembley, donde se mostró tranquilo, analítico y defendió a Zidane, del que destacó que «no cambia y siempre tiene la misma ética». Pero dejó una sentencia clave, a modo de mensaje hacia la directiva. «No es una plantilla peor pero tiene menos experiencia y eso es muy importante. Los jugadores que han llegado tienen mucho potencial, pero son más jovenes. Pepe, Morata y James nos hacían más fuertes», subrayó el astro portugués, convencido de que «la mala racha cambiará y lo que vale es el final no el principio».

Pichichi de la Champions con seis goles, por sólo uno en Liga, Cristiano ironizó cuando se le cuestinó sobre su mal momento. «No pasa nada. Estoy súper tranquilo. Hacer una buena exhibición ya no cuenta para vosotros, sólo los goles. Si pones en Google ‘Cristiano goles’, aparece todo, no me preocupa para nada», zanjó, «confiante». Unas declaraciones, curiosamente, muy parecidas, aunque con un tono menos ácido, a las que realizó el Balón de Oro tras caer 0-1 ante el Atlético en febrero de 2016, meses antes de que el Madrid conquistase la undécima orejona.

Ante el Tottenham fue más un problema de juego que de actitud, pero han soliviantado a buena parte del madridismo las imágenes que muestran a Isco y Benzema marcharse caminando al ser sustituidos por Asensio y Mayoral en el minuto 73’, con 3-0 para los Spurs en el marcador. En cambio, Modric si se fue corriendo al ser reemplazado por Theo poco después. Se molestó Zidane cuando en Atresmedia le interrogaron sobre este supuesto pasotismo de algún jugador. «Esta pregunta no sirve para nada. Estamos juntos cuando ganamos y perdemos y eso nunca va a cambiar», matizó el preparador galo. El curso pasado ya sufrió dos derrotas seguidas, ante Celta y Sevilla en Liga y en Copa, y el Madrid abrochó la temporada con un doblete histórico. El próximo domingo ante Las Palmas, el peor equipo del momento, la afición será un buen termómetro para medir la temperatura de un equipo que, tras el parón liguero por las selecciones, visitará el Wanda Metropolitano.

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