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James, cedido al Bayern por dos temporadas

James, durante un partido con el Real Madrid. / Foto: Reuters | Vídeo: Europa Press

El conjunto bávaro se reserva el derecho de compra del colombiano, que se reencontrará con Ancelotti

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

El Real Madrid aligera su poblada plantilla. James Rodríguez jugará las dos próximas temporadas en el Bayern de Múnich en calidad de cedido, según ha anunciado el club presidido por Florentino Pérez en un comunicado. El conjunto germano se reserva el derecho de compra del jugador al finalizar dicho periodo. El Real Madrid percibirá cinco millones de euros por cada uno de los dos años de cesión. Si al término de la misma el Bayern opta por la compra del futbolista, habrá de desembolsar 35,2 millones, lo que dejaría un total de 45,2 millones en las arcas blancas, poco más de la mitad de los 80 millones que desembolsó hace tres años por sus servicios.

El colombiano ve así satisfechas sus demandas de salida ante la falta de minutos la pasada campaña, situación que amenazaba con acentuarse en la próxima ante las nuevas incorporaciones de los blancos en el centro del campo.

El anuncio de la marcha de James se ha producido un día después del regreso de la plantilla madridista tras las vacaciones y de que el cafetero, como el resto de sus ya excompañeros, pasase el preceptivo reconocimiento médico con el Real Madrid. El '10' había intentado evitar esa situación, ya que no quería formar parte de la expedición blanca que este martes ha emprendido rumbo a Los Ángeles para comenzar su gira por Estados Unidos. Sus deseos se cumplieron una vez cerrado el acuerdo con el Bayern, donde se reencontrará con Carlo Ancelotti, el técnico con el que vivió sus mejores días como jugador del Real Madrid.

De más a menos

Incorporado en el verano de 2014 tras deslumbrar en el Mundial de Brasil, donde fue Bota de Oro con seis tantos, James cumplió con las expectativas depositadas en él en su primer curso como blanco. Marcó 17 goles en 46 partidos, convirtiéndose en pieza clave del esquema de Ancelotti. Pero la marcha del preparador italiano llevó aparejada una pérdida de protagonismo del talentoso centrocampista. Vio reducida a 32 encuentros su presencia en la campaña 2015-2016, primero a las órdenes de Rafa Benítez y posteriormente a las de Zinedine Zidane.

El francés le respaldó en público, pero le relegó en sus rotaciones. Una situación que se tornó aún más conflictiva para el colombiano en la última campaña, donde fue el decimonoveno de la plantilla en número de minutos. Disputó 33 partidos, en los que marcó once tantos y repartió doce asistencias. Unos números notables que se vieron oscurecidos por una serie de episodios que empañaron su imagen dentro del vestuario.

Rompió la armonía en plena celebración del título logrado en el Mundial de Clubes al manifestar su deseo de salir si seguían cerrándosele las puertas de la titularidad. "No puedo asegurar que vaya a seguir. Tengo ofertas y tengo siete días para pensar. Estoy feliz en Madrid, pero quiero jugar más", indicó en zona mixta tras la victoria de su equipo ante el Kashima Antlers. Sus palabras no sentaron bien entre sus compañeros. Sergio Ramos salió a afearle el comportamiento. "Hoy no es un día para hablar de asuntos personales. Le apoyo y espero que se quede, pero hoy no era un día para centrarse en otros asuntos", manifestó el camero.

Su relación con Zidane nunca fue fluida. Pese a las palabras de apoyo del galo cada vez que era interpelado por la situación del futbolista, James seguía sin tener el papel que reclamaba. La innegociabilidad de la BBC relegaba sus opciones al mediocampo, donde el preparador tampoco veía para él demasiado acomodo. Lucas Vázquez, Marco Asensio y, sobre todo, Isco, con mayor sacrificio defensivo, le tomaron la delantera. Su frustración volvió a evidenciarse cuando, al ser reemplazado en Butarque, se negó a darle la mano al técnico y golpeó el banquillo visitante.

El descontento de James atrajo la atención de varios grandes de Europa. El PSG, la Juventus, el Inter de Milán o el Chelsea barajaron la posibilidad de incorporarle, sin que se concretase dicho interés en una oferta que convenciese a la directiva del Real Madrid. Florentino Pérez siempre tuvo muy presente que era un gran activo en términos de marketing, especialmente de cara al mercado latinoamericano.

Finalmente, la necesidad de aligerar el poblado mediocampo y el deseo de evitar que el malestar de James emponzoñase la armonía dentro del vestuario de cara a la exigente campaña que aguarda al vigente campeón de Liga y Champions, ha terminado por convencer al mandatario de que la mejor solución era abrir las puertas para que saliese el cafetero. En el Bayern le recibirán con los brazos abiertos. "Estamos muy satisfechos de haber podido hacer esta operación. La llegada de James Rodríguez era el gran deseo de nuestro entrenador Carlo Ancelotti, después de que los dos trabajaran exitosamente en el Real Madrid", ha remarcado el presidente del Consejo Directivo de la escuadra germana, Karl-Heinz Rummenigge. "James es un jugador que puede jugar en varias posiciones, marca goles, aporta asistencias y es un gran lanzador en situaciones con balón parado. Con su llegada sin duda podemos aumentar la calidad en nuestra plantilla", ha agregado.

James buscará su renacimiento deportivo en el Bayern, tutelado por un entrenador que siempre le dio cariño. Su objetivo es recuperar el brillo perdido para llegar al Mundial de Rusia como una de las grandes estrellas de la cita. Con su incorporación hace buena la despedida del Bernabéu que efectuó en el encuentro ante el Sevilla de la penúltima jornada del pasado curso. Su gesto aplaudiendo al público al ser sustituido fue el adiós de quien por calidad estaba llamado a ser uno de los líderes de futuro del Real Madrid pero que acabó devorado por la enorme competitividad del plantel.

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