Fútbol

Mundial sub-17 | Final

Inglaterra se venga de España con una remontada histórica

Los futbolistas de Inglaterra festejan el título. /Piyal Adhikari (Efe)
Los futbolistas de Inglaterra festejan el título. / Piyal Adhikari (Efe)

El equipo que dirige Santi Denia se adelantó con un doblete de Sergio Gómez pero el combinado inglés, liderado por Foden, fue un rodillo en la segunda parte

GONZALO BARQUILLA

Inglaterra se proclamó campeona del Mundial sub-17 disputado en la India tras batir en la final a la selección española por 5-2. El cuadro dirigido por Steve Cooper se toma así la revancha ante 'La Rojita', contra la que perdió la final del Europeo en el mes de mayo. Los hombres de Santi Denia se pusieron por delante con dos goles de Sergio Gómez, pero el cuadro anglosajón, liderado por un inspirado Phil Foden que marcó un doblete, culminó la remontada con un serio correctivo tras los goles de Brewster, Gibbs-White y Keaninkin.

5 Inglaterra

Álvaro Fernández, Mateu Morey, Hugo Guillamón, Víctor Chust, Juan Miranda, Antonio Blanco (Carlos Beitía, min. 81), Ferrán Torres, Moha Moukhliss (Nacho Díaz, min. 85), Sergio Gómez, Gelabert (José Lara, min. 72)y Abel Ruiz.

2 España

Curtis Anderson, Steven Sessegnon, Joel Latibeaudiere, Marc Guehi, Jonathan Panzo, Callum Hudson-Odoi, George McEachran (Conor Gallagher, min .87), Philip Foden, Tashan Oakley-Boothe (Angel Gomes, min. 91), Morgan Gibbs-White (Nya Kirby min 81) y Rhian Brewster.

Goles:
1-0: min. 10, Sergio Gómez. 2-0: min. 31, Sergio Gómez. 2-1: min. 44, Rhian Brewster. 2-2: min. 58, Morgan Gibbs-White. 2-3: min. 69, Philip Foden; 2-4: min. 84, Marc Guehi. 2-5: min. 88, Philip Foden.
Árbitro:
Enrique Cáceres (Paraguay). Amonestó a Juan Miranda y Mateu Morey por parte de España, y a Rhian Brewster por parte de Inglaterra.
Incidencias:
Final del Mundial Sub-17 de la India disputado en el Estadio Vivekananda Yuba Bharati Krirangan de Calcuta ante 66.684 espectadores.

España vuelve a verse frustrada en su intento por conquistar el Mundial sub-17, el único título que le falta. Al igual que en 1991, 2003 y 2007, España cayó en la final.

La selección inglesa comenzó dominando en los primeros compases del partido. Álvaro Fernández, en el primer minuto, ya se ponía la capa para salvar a su equipo con una gran estirada a un peligroso disparo de Gibbs-White, que conectó de maravilla con el delantero Rhian Brewster con una pared. Inglaterra dejaba claro que su peligro iba a venir por las bandas. El delantero del Liverpol, Brewster, fue el arma más peligrosa.

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Los hombres de Santi Denia estaban bien organizados ante los intentos rivales. Una de las primeras reacciones de 'La Rojita' supuso el primer gol del partido. Abel Ruiz, que no conseguió abrirse espacios en el primer tiempo, entre dos contundentes centrales como Leatibeaudiere y Keaninkin, pivotaba para que los laterales subieran por banda. Estos movimientos provocaban espacios y eran clave para buscar el ataque. El delantero del Barça, a los nueve minutos, abría un balón a banda izquierda donde llegaba Juan Miranda como un cohete. El lateral azulgrana colgaba un centro tenso al corazón del área con destino a Cesar Gelabert. El talentoso futbolista del Real Madrid dejaba la pelota muerta dentro del área y aparecía el héroe español de la noche. Sergio Gómez, sacó la caña y, con un ligero toque sutil, batió a Anderson para adelantar a España. Se dudaba de la posición del '10', pero el lateral Sessegnon rompía el fuera de juego.

Inglaterra, ante el jarro de agua fría, intentaba reaccionar ante una España que se replegaba para el contraataque. Los ingleses controlaban la posesión y Foden, jugador del City que enamoró a Guardiola, comenzaba a cobrar mayor protagonismo en el encuentro. Santi Denia pedía mayor manejo de balón ante el dominio inglés, que oprimía a España en su área.

Sergio Gómez recibió a los 30 minutos un balón dentro del área servido por Gelabert. El extremo del Barça, tras un control con el muslo, soltó un espectacular zurdazo al segundo palo, al que no pudo hacer nada el portero. El latigazo que suponía el 0-2 despertaba optimismo en el conjunto español, que se venía arriba.

Guehi, tras marcar el cuarto gol de Inglaterra.
Guehi, tras marcar el cuarto gol de Inglaterra. / Danish Siddiqui (Reuters)

Foden resquebraja la defensa española

A Inglaterra la entraron las prisas y este fue el detonante para que desplegara toda su calidad. Hudson-Odoi, uno de los hombres del partido, avisaba poco antes del descanso con un latigazo al poste. Era la ocasión previa al primer tanto de Inglaterra. Foden, que se echó el equipo a la espalda tirando de galones, comenzó a encontrar espacios y a enamorar con sus quiebros, que resquebrajaban la defensa española. Así, Sessegnon, apareció por banda derecha para colgar un centro medido a Brewster, que enviaba al fondo de las mallas con un cabezazo a bocajarro para recortar distancias (1-2). El gol no sentó bien a España, que pedía la hora al borde del descanso.

La selección inglesa fue un rodillo en la segunda parte. Foden sacó su duende y maravilló desde los primeros minutos del segundo tiempo. Hudson-Odoi y Sessegnon, gracias a su potente físico, fueron puñales por banda y Brewster, en punta, fue un peligro constante.

No tardó en llegar el empate. A los 52 minutos España se veía oprimida en su área y, cuando quería armar el ataque, se encontraba con el contraataque inglés. Sessegnon, hermano del futbolista del Fulham, encaró solo el carril izquierdo y sirvió en bandeja, desde línea de fondo, a Gibbs-White para que marcara a puerta vacía.

Los pupilos de Denia intentaban reaccionar mediante la participación de Gelabert y las incisiones de Ferrán Torres por banda, pero las ocasiones no llegaban con mucho peligro. La polémica llegó en el minuto 65 cuando el propio Ferrán Torres cayó derribado cerca del área, pero el colegiado no señalo la pena máxima.

La selección inglesa robaba facilidad en el centro del campo. Hudson-Odoi volvió a recorrer la banda izquierda para asistir al que sería nombrado el mejor jugador del torneo, Foden. El futbolista del City acompañó la jugada y definió a placer ante la impotente mirada de Álvaro.

La cosa no quedaría ahí. Foden se gustaba y la derrota picaba en el combinado español, que buscaba la reacción mediante las internadas de Juan Miranda aunque sin recompensa. Un córner rematado por Mateu Morey, ante un dudoso Anderson, pudo suponer el empate, pero la defensa inglesa se mostró implacable.

Hudson Odoi continuaba muy insistente por banda izquierda, incansable. El extremo, con su gran actuación, animaba a la grada levantando los brazos a falta de quince minutos para el final. La sentencia llegaría en el munuto 83 para Inglaterra. Un centro al segundo palo inició una jugada rocambolesca. Leatibeaudiere, de cabeza, dejaba muerto el cuero dentro del área y aparecía Guehi para poner el cuarto.

España estaba rota. Su juego no generaba peligro e Inglaterra quería hacer sangre. Foden encontró la espalda a la defensa y, tras un control orientado, batía por bajo de nuevo a Álvaro.

Un triste final para la selección española que saboreó el título pero se quedó con la miel en los labios. Un duro correctivo que se selló con la venganza de Inglaterra y el contundente resultado para la historia.

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