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La Ponferradina, durante su último partido de Liga.
La Ponferradina, durante su último partido de Liga.

Un partido para medir la reacción

  • La Sociedad Deportiva Ponferradina visita el campo de La Barraña para enfrentarse al CD Boiro y enderezar así su situación en la tabla

Un mal inicio lo tiene cualquiera, y la Sociedad Deportiva Ponferradina tiene ahora la oportunidad de enmendarlo. Después de tres jornadas de dudas y una eliminación copera ante un tercera división, el equipo de Manolo Herrero consiguió enderezar el rumbo con un gol pírrico en el descuento ante el Coruxo.

El equipo berciano viaja a tierras gallegas para enfrentarse al CD Boiro este domingo a partir de las 17 horas en el campo de La Barraña.

El entrenador andaluz ha logrado salvar su primer match-ball y se sabe favorito ante un recién ascendido que puede ser la perfecta piedra de toque para que los ponferradinos se empiecen a subir al carro de la zona alta.

Para el aprtido de Boiro el equipo blanquiazul seguirá sin poder contar con Nuñez, y sobre el césped coruñés tampoco estará Goldar por decisión técnica.

En la previa, el técnico aseguró que la escuadra está hecha para llevar la iniciativa en el juego y «cuando sales a un partido tenemos que tener las ideas muy claras de lo que queremos, de lo que trabajamos. No hay que salir con dudas ni con miedo, porque no son buenos compañeros de viaje en el fútbol».

Por ello les pide «más atrevimiento», puesto que «tienen capacidad para hacer las cosas mejor de lo que lo están haciendo, son mucho mejores jugadores de lo que están demostrando y es mi responsabilidad transmitírsela y hacerles ver que ese no es el camino para ganar el partido».

Sobre el CD Boiro, el entrenador indicó que es un equipo que juega bien y que trata de llevar la iniciativa, pero si el campo no está bien «ellos también salen perjudicados». De hecho, señaló que « no quiero escusas, tenemos que ser mejores, si el campo no está para tanto toque combinativo pues tendrá que ser más directo pero es un partido en el que necesitamos competir bien y ser efectivos y sobre todo las áreas tenemos que dominarlas más».

El rival de los bercianos quiere dar la primera alegría de Segunda B a su afición. Los gallegos han empezado con una trayectoria atípica su andadura por la categoría de bronce, ya que todo lo que ganan a domicilio se lo dejan en La Barraña, donde no han logrado sacar ni un solo punto.

En sus filas está, dirigiendo el juego, uno de los hombres más queridos por la afición del eterno rival. Gonzalo González es el encargado de llevar la manija del centro del campo de los coruñeses, y tratará de dar un disgusto al equipo berciano.

El partido puede marcar un antes y un después en la trayectoria de la Ponferradina. Una victoria les haría mirar con optimismo hacia los primeros puestos. Por su parte, todo lo que no sea ganar volvería a traer los fantasmas sobre El Toralín.