Leonoticias

fotogalería

Las banderas de la Cultural también lucieron en las gradas. / Noelia Brandón

León se acuerda de la 'Cultu' en la fiesta de 'La Roja'

  • La afición leonesa vibra con los ocho goles de la Selección en el primer partido oficial de Lopetegui al frente del combinado nacional y deja constancia tanto de en qué ciudad se ha jugado como del equipo que suele ejercer de anfitrión

No fue larga la espera, algo más de un año, pero León estaba sedienta de Selección. Así lo demostró durante los 90 minutos de juego en los que la grada disfrutó, vibró y llevó en volandas al combinado nacional en el debut oficial como seleccionador de Julen Lopetegui.

Los gritos de 'España, España' arrancaron con el pitido inicial y no tardaron en impulsar a Diego Costa a dar un golpe sobre la mesa. El hispano-brasileño, gafado con la 'Roja', marcó en León su segundo gol como internacional, el primero en un partido como local en el primer momento de éxtasis de una grada que no pararía de vivir alegrías.

Reconciliación con Piqué

Y, echando la vista atrás, cualquiera se percata del cambio de situación respecto a hace apenas 15 meses. En junio de 2015, los pitos a Piqué eran la banda sonora de la visita de la Selección a la capital leonesa. En esta ocasión, los vítores solapaban los atisbos de abucheos al central del FC Barcelona, que fue uno de los más aclamados en el Reino de León. Cada balón que tocaba el central provocaba el aplauso general de una grada, en su particular forma de disculparse con el futbolista por lo sucedido ante Costa Rica.

No solo el catalán, también Vitolo, Pepe Reina e incluso el ausente Isco eran protagonistas de las pancartas de la afición. Y, tras este inicio de los de Lopetegui, Liechtenstein se defendía bien y evitaba encajar el segundo. La grada tenía que tomar la decisión de empujar a los suyos y, ante la ola de calor que vive León, en el estadio de la ciudad se vivió la típica ola en la grada que completó tres vueltas, tal vez como metáfora del tsunami de acercamientos de la 'Roja' a la meta de Liechtenstein.

La 'Cultu', presente

Y, ante todo, se notaba dónde se estaba disputando el partido. A los tradicionales olés les acompañó el grito de 'León, León' que quiso dejar constancia de que esta ciudad quiere ver más a la Selección. Con el paso de los minutos, estos cánticos se tornaban en un 'Cultural, Cultural' que trataba de recordar quién suele ser el anfitrión en ese césped y que cada vez eran más fuertes.

La mayoría de estos griterios comenzaban alentados por Manolo el del Bombo, al que le salió un competidor... autóctono. Magín, bombo y cuchara de madera en mano, protagonizó con el valenciano un curioso 'pique' para que el ambiente festivo no cesara.

Éxtasis constante

Solo un gol en la primera mitad había dejado insatisfecha a una afición leonesa que esperaba un chaparrón de goles para combatir el calor. Por ello, y para tratar de cumplir los deseos de la grada del Reino de León, Lopetegui colocó tres centrales con la entrada de Nolito en lugar de Thiago y adelantando la demarcación de Sergi Roberto a centrocampista. Y la grada volvió a rugir de alegría cuando este jugador anotaba su primer gol como internacional. León estaba siendo la plaza en la que los toreros que menos faenas habían completado salían a hombros.

Lo prometido era deuda para una grada entregada. La alegría no abandonó más el estadio y la goleada comenzó a gestarse con dos goles consecutivos. La fiesta estaba servida, León volvía a ser talismán para España. Banderines y banderas al cielo, el éxtasis como estado de ánimo para celebrar la victoria más abultada del combinado nacional en el Reino de León tras el 3-0 a Armenia en 2004 y el 2-1 ante Costa Rica del pasado año. Y todavía quedaba más.

Pese a que el banquete ya era copioso, La Roja quería dar más a la afición leonesa, que devolvió el cariño con grandes ovaciones. Los últimos minutos sirvieron para que León reconociera el esfuerzo de los jugadores. Diego Costa, con dos goles, se marchó con un mar de aplausos y reconciliado con el gol como internacional. Pero, en su lugar entró Morata, impulsado por un torrente de vítores que apenas dejaban escuchar la megafonía del estadio.

Debut y traca final

Pero lo mejor estaba por llegar, ya que dice el refranero que se deja para el final. A diez minutos de la conclusión del choque, Lopetegui hizo debutar con la selección absoluta a Marco Asensio, momento en el que la grada se vino abajo para acoger al mallorquín en su primer día como internacional algo que, a buen seguro, no olvidará.

El fin de fiesta fue de Morata. Dos goles del madrileño en apenas tres minutos, al que se sumó uno de Silva, cerraron la goleada española ante los cánticos de alegría de una grada entregada a los suyos que tiró de sacasmo cuando De Gea tocó su primer balón del partido en el minuto 86... y con el pie. Y es que es una noche inolvidable para jugadores, para la ciudad y para Lopetegui, que ha iniciado con ocho goles su periplo oficial como seleccionador nacional.