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La Cultural se levanta con una excelsa demostración

Los jugadores de la Cultural celebran uno de los goles./Peio García
Los jugadores de la Cultural celebran uno de los goles. / Peio García

El conjunto leonés vence con dos goles a balón parado tras una primera mitad sensacional y un segundo acto en los que mostró una cara más inteligente

DANI GONZÁLEZLeón

Una finalísima. Un partido en el que solo había un resultado válido, la victoria. Y la Cultural y Deportiva Leonesa cumplió. El conjunto de Rubén de la Barrera venció 2-0 al Reus con una primera parte sensacional que completó con un segundo acto inteligente y con oficio para sumar tres puntos vitales.

2 Cultural

Palatsí; Bastos (Albizua, min. 81), David García, Gianni, Viti; Sergio Marcos, Señé, Samu Delgado (Ángel, min. 57), Buendía; Guarrotxena (Yeray, min. 69), Rodri

0 Reus

Edgar Badía; Miramón, Olmo, Atienza, Álex Menéndez; Juan Domínguez, Gus Ledes, Tito (Lekic, min. 46); Querol (Édgar Hernández, min. 62), Yoda (Carbiá, min. 62), Máyor

GOLES
1-0, min. 24, Atienza en propia puerta. 2-0, min. 35, David García
ÁRBITRO
Cuadra Fernández (Colegio Balear). Mostró amarilla a Samu Delgado, Gianni y a Buendía por parte de la Cultural y a Tito, Miramón y a Édgar Hernández por parte del Reus
INCIDENCIAS
Estadio Reino de León. 9.541 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Enrique Castro 'Quini', exjugador del Sporting y el Barcelona.

Reacciones

Era el día. El día de agradecer a la afición la movilización durante la semana. El día de cambiar la dinámica y comenzar a despejar algún fantasma de los muchos que sobrevuelan a la Cultural. El día de decir alto y claro que la Cultu no se rinde.

Con todos estos condicionantes y un recibimiento de gala al equipo hora y media antes del partido, el equipo de Rubén de la Barrera respondió a toda la situación previa. Con ímpetu, un juego más directo, Guarrotxena acompañando en punta a Rodri y una presión alta, la Cultural salió a por el partido.

Lo hizo con un once novedoso sin Iza, Yeray ni Mario Ortiz. Al gaditano le suplió Bastos, relevo natural. Pero a la pareja de mediocentros la sustituyeron Señé y Sergio Marcos, en una apuesta de juego ofensivo y, quizá con una marcha más de velocidad. Retoques a un sistema, cambios a una idea que acabaron teniendo efecto.

El ambiente previo

En un primer momento, un Reus muy bien plantado presentó batalla. Los rojinegros no dejaron dominar el balón a los de Rubén de la Barrera que, con el paso de los minutos, iban asimilando tantas variaciones e iban mejorando.

Torrente culturalista

Rodri tuvo la primera con un centro de Bastos que el sevillano logró convertir en gol, pero en posición de fuera de juego. La Cultural estaba apabullando y las ocasiones empezaban a rondar la meta de Édgar Badía. Primero fue Guarrotxena, con un testarazo defectuoso, y luego Viti, con una chilena desviada, quienes lo intentaron.

Un equipo volcado tiene una debilidad: los espacios a la contra. Yoda trató de aprovecharlos, pero un imponente Viti frenó al veloz extremo. Aún así, los catalanes tuvieron una ocasión. Máyor se quedó solo en un contraataque ante Palatsí, pero dudó si rematar o regatear. El resultado fue su caída. Era el día de la Cultural, hasta la fortuna estaba con ella.

Los números

Acto seguido, llegó el gol leonés. Sergio Marcos botó un córner muy cerrado que trató de rematar Rodri, pero Atienza, en su intento por despejar, introdujo el balón en su portería. Primer momento de éxtasis en el Reino de León, que celebraba un gol que les daba mucha esperanza.

Recital con premio

Siguió el recital culturalista. Porque este sábado no se podía fallar. De ninguna manera. Apenas concedió, se mostró fiable atrás y en ataque, tal y como pedía Rubén de la Barrera, con un torrente de fútbol de muchos quilates y una superioridad insultante.

Rodri, en una rápida acción, tuvo el 2-0. Se quedó solo ante Badía y, aunque su control no fue demasiado bueno, pudo rematar, encontrándose con la cara del meta reusense. Pero la superioridad leonesa era tal que un segundo gol era lo justo. Y llegó, de nuevo, con una dosis de fortuna. Emi Buendía botó una sensacional falta que, entre David García y Olmo, transformaron en el 2-0.

Era un equipo lanzado, confiado, que había olvidado todo lo que había sucedido hasta el sábado pasado. Era otra Cultural, una repleta de fe, intensidad y acierto, un equipo sólido en defensa y con buen acierto de cara a gol en ataque. La primera mitad fue un monólogo in crescendo de los leoneses en los que todos aportaron y dejaron un sabor de boca muy dulce a una repleta grada.

Juego inteligente

En la segunda mitad, la Cultural tiró de inteligencia. Con posesiones largas, el conjunto de Rubén de la Barrera buscó dormir el partido para que sucedieran las menores cosas posible ante un rival que trató de estirarse con un cambio ofensivo en la reanudación: dio entrada a un delantero, Lekic, en lugar del pivote defensivo, Tito.

Pese a ello, y a buen inicio de Reus, se jugó a lo que quiso la Cultural durante 25 minutos. El balón se movía de lado a lado en busca de un resquicio en la defensa rojinegra que diera el tercero y más tranquilidad a los hombres de blanco. Y llegó esa pelota, a los pies de Rodri, que trató de irse de Badía y disparar, pero el meta reusense se rehizó y evitó el 3-0.

El Reus aprieta

Los cambios siguientes mostraron la tendencia de ambos conjuntos. El Reus sacó 'más madera', a Édgar Hernández, un delantero alto, y a Fran Carbiá, un extremo con buen toque de balón para colgar balones al área, efectuar un juego más directo y tratar de entrar en partido. De La Barrera, en cambio, dio entrada a Yeray y Ángel en lugar de Guarrotxena y Samu Delgado para tratar de cerrar el choque.

Como era de esperar, el Reus empujó, con mucho balón largo, pelotas colgadas y tomándose cada jugada de estrategia como una gran opción. Así metieron, al menos, el miedo en el cuerpo al Reino de León y, pese a que no lograban rematar con claridad ningún balón colgado, daban sensación de peligro. La ocasión la tuvo Carbiá con un disparo desde la frontal que se estrelló en el poste izquierdo de Palatsí.

Lo cierto es que no pasó mucho más. La Cultural fue capaz de evitar que el Reus jugara cómodo, que pudiera colgar balones. Cada vez que el esférico llegaba a los pies leoneses, contemporizaban y sacaban de quicio a los jugadores del Reus.

Tres puntos vitales. Tres puntos que saben a gloria. La finalísima se ha ganado, pero quedan 13 duelos más para lograr una permanencia que es el gran sueño de León y la Cultural.

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