JOAQUÍN fERNÁNDEZ: «Dejaré el ciclismo cuando me muera»

'Joaco', un icono del ciclismo leonés, sigue a sus 74 años metido de lleno en el mundo del ciclismo, dirigiendo el Autronic gallego | Ya son 60 años de su vida dedicados a este deporte como corredor, director, masajista y mecánico

Joaquín Fernández 'Joaco', durante la entrevista con leonoticias. / Sandra Santos
DANI GONZÁLEZ

Ciclista, director, masajista, mecánico... Joaquin Fernández, más conocido como 'Joaco', lo ha sido todo en el ciclismo. Con 14 años llegó a este mundillo y ahora, con 74, sigue 'dando guerra' en las filas del Autronic gallego, donde dirige a jóvenes sub-23 y élite en carreras como la Vuelta a León.

«Es una vida, han sido muchos años», señala el leonés, que siempre ha tratado de luchar por el fomento de este deporte en su tierra. «El ciclismo es mi vida, siempre he luchado por ello, pero los estamentos me han ayudado muy poco».

Este sábado recibirá un homenaje con todos aquellos que sienten que tienen que darle las gracias. Estarán algunos de los que fueron sus pupilos, como Antonio Esparza, que vendrá desde Sabadell. Será, sin duda, un día especial para 'Joaco'.

Pero también será una jornada para recordar toda su vida deportiva, que todavía no se ha cerrado. 'Joaco' recuerda que trabajaba en un kiosko de periódicos y, en bicicleta, repartía por las casas. «Así me entró la afición», asegura.

«Comencé a andar en bicicleta porque repartía periódicos para un kiosko por León»

«Comencé a andar en bicicleta porque repartía periódicos para un kiosko por León» LOS INICIOS

Con lo poco que ganaba, ahorró para comprarse su primera bicicleta, una 'Gimson', que le costó 700 pesetas. «Lo conseguí a base de meter en el banco una peseta, dos, cincuenta céntimos. Me costó mucho comprarla, pero luego la fue poniendo distintos manillares, frenos, ruedas... pero el cuadro siempre fue el original», relata.

Y, de golpe, a correr con profesionales

Con 14 años comenzó a competir, directamente con los profesional, «no pasé por categoría juvenil ni cadete». Y en cada carrera demostró su temperamento y su carácter, pese a enfrentarse a algunos corredores como Luis Ocaña o el Tarangu, dos ciclistas que «montaban unas emboscadas tremendas».

Como anécdota, recuerda que corrió contra Emilio Cruz, contra su padre y contra su hijo. Recuerda que era un ciclismo «muy diferente» al actual. Uno de los detalles que destaca es que, en las carreras cercanas que se disputaban en Oviedo o Zamora, se desplazaba en bicicleta. «A veces llegaba a las cuatro de la mañana a casa después de haber ido a la salida en bicicleta, competir, y regresar de nuevo».

«En mi época, arrancabas 'de mano' si te iba bien la etapa. Ahora, si lo propones, te llaman loco»

«En mi época, arrancabas 'de mano' si te iba bien la etapa. Ahora, si lo propones, te llaman loco» EL CICLISMO DE ÉPOCA

Era un deporte totalmente distinto, «más recio y más individual», donde primaba el «carácter y el temperamento». «Era bonito tener que 'salir ya de mano', arranca en la salia. Yo me estudiaba los recorridos y, si me iba bien, arrancaban según 'chiflaban' el inicio de carrera. Hoy no se puede plantear eso, te llaman loco y los ciclistas se niegan», explica.

La aventura del Adams

Más adelante fundó el Grupo Deportivo Adams, su primer equipo como director. «Es que no había nada en León y, a partir de aquí, surgieron más equipos, con los que teníamos una gran rivalidad. Era una época bonita», asevera.

'Joaco', con una de sus bicis, posa en la Plaza de San Marcelo.
'Joaco', con una de sus bicis, posa en la Plaza de San Marcelo.

Y, con el Adams, vivió, quizá, su etapa más ajetreada. Compaginó su rol como ciclista con la dirección del equipo. «Me organizaba bien. Les controlaba en las carreras, bajaba a la parte de atrás del pelotón y les decía lo que tenían que hacer... pero no puede estar mucho tiempo así (seis años). Después me saqué la licencia nacional y me dediqué solo a dirigir», asegura.

Lale Cubino, Antonio Esparza, Isidro Araujo, Juan Carlos Sevilla o Javier Pascual fueron algunos de los nombres que pasaron por las manos de Joaco. «Habré tenido a 4.000 ciclistas... y quizá me quedo corto», señala. Reconoce que esa etapa de formación fue la más bonita de su carrera, «disfrutaba mucho con los chavalitos».

Con esperanzas en Benito

Por ello, es una voz autorizada para hablar de cómo está la cantera leonesa. Le alegra que haya salido un profesional, Miguel Ángel Benito, en el que tiene esperanzas. Recuerda que «anduvo bien siempre, desde pequeño» y cree que le está faltando «suerte».

«Yo creo que puede hacer cosas bonitas. Espero que le den carreras importantes, que esté en la Vuelta y sea capaz de destacar. Creo que lo puede hacer, pero necesita tiempo», señala.

Pero la salud del ciclismo base de la provincia le preocupa. Sólo hay un equipo juvenil, en Bembibre, y eso es preocupante. Él lo sabe bien, ya que cada temporada busca ciclistas de la provincia para curtirles en el Autronic, pero «no los hay». «Y es algo bonito. Ver cómo crece un ciclista a tu lado y cómo se va luego a un equipo grande», añade.

«Solo hay un equipo juvenil en la provincia, es difícil que salgan ciclistas así»

«Solo hay un equipo juvenil en la provincia, es difícil que salgan ciclistas así» LA 'CANTERA'

Conocedor de las nuevas generaciones y uno de los mantenedores de los valores, este es su consejo para todos los jóvnees con ser ciclistas. «El ciclismo es sufrimiento. Hay que cuidarse, llevar una vida de monje, de estos que se retiran a una cueva perdida en el monte. Si quieres llegar a ser algo en el ciclismo tiene que ser a base de sacrifio».

Este deporte ha sido la vida de 'Joaco', ha sido su día y su noche durante 60 años. Y lo seguirá siendo, porque no piensa retirarse nunca. «El ciclismo me ha quitado media vida, pero me ha dado otra entera porque yo, a mis 74 años, me siento muy joven».

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