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Hivert entra a meta. / PEIO

La Camperona dicta sentencia y le otorga a Jonathan Hivert el liderazgo de la Vuelta a Castilla y León

  • Un ataque del corredor francés a falta de 200 metros para meta hizo baldía la magnífica ascensión del zamorano de Caja Rural, Jaime Rosón

Como se preveía, el Alto de la Camperona, un puerto con solo 3 kilómetros de subida pero con durísimas rampas de hasta un 22 por ciento de desnivel, dictó sentencia en la XXXII Vuelta a Castilla y León, haciendo líder al corredor francés del Direct Energie, Jonathan Hivert, y otorgándole gran parte de las opciones para proclamarse mañana como vencedor de la clasificación general de la ronda castellano y leonesa.

A pesar de los diversos ataques que se produjeron a lo largo de la jornada, destacando entre todos ellos el del italiano Marco Frapporti, que llegó a tener 3 minutos de ventaja con respecto al pelotón a falta de solo 20 kilómetros para el final, el grupo de favoritos alcanzó finalmente en cabeza el inicio de la ascensión al Alto de la Camperona. Tras las primeras rampas, donde fueron descolgándose progresivamente varios corredores, atacaron Richard Carapaz y Rodolfo Torres.

Pocos metros después se les unió el zamorano Jaime Rosón, de Caja Rural, que a falta de dos kilómetros para meta lanzó un nuevo ataque para colocarse en solitario en cabeza y soñar con la victoria de etapa en la mítica cima leonesa. Sin embargo, Hivert tiró de galones y veteranía para salir primero del pelotón, sobrepasar después a Carapaz y Torres y alcanzar finalmente a Rosón para, a 200 metros de meta, lanzar el ataque definitivo que le dio la victoria.

La segunda etapa de la XXXII Vuelta Ciclista a Castilla y León salió de Velilla del Río Carrión pasadas las 12.20 horas con los ojos puestos en los principales favoritos para hacerse con el triunfo en la general tras la sorpresa dada por la victoria de Evtushenko en la primera jornada. Y es que los 166,4 kilómetros que separan a la localidad palentina del Alto de la Camperona, de primera categoría, se mostrarían claves para la clasificación final de la ronda regional.

Antes de ello, llegó el Puerto Picones, de tercera categoría y donde João Rodrígues coronó en primera posición para seguir ganando puntos de cara a la clasificación de la montaña. Tras un descenso donde el pelotón se mantuvo agrupado, aunque con algún intento de fuga, fue en el kilómetro 31 cuando saltaron Pablo Torres, del Burgos BH, y Carlos Antonio Jiménez, del Bolivia, para distanciarse del grupo principal de carrera.

La aventura de Torres y Jiménez, que llegaron a tener casi medio minuto de distancia con el pelotón, duró solo 20 kilómetros. La escapada fue neutralizada en plena ascensión del puerto de Pandetrave, de segunda categoría, y los corredores pasaron agrupados por el segundo pico de la jornada de nuevo liderados por João Rodrígues, incansable en su objetivo de lograr el premio en la general de la montaña.

Poco después, saltó Domingos Gonçalves, del Boavista, que se mantuvo escapado desde el kilómetro 68 y al que se unieron, progresivamente, Dimitrii Strakhov, Perrig Quemeneur y Víctor Etxeberría, entre otros, para coronar el Alto de Panderrueda, de segunda categoría. Sin embargo, el pelotón fue progresivamente reduciendo la diferencia con el grupo de escapados, que llegó a estar formado por nueve corredores, y consiguió neutralizarlo a falta de 73 kilómetros para meta y ya solo con el Alto de la Camperona en el horizonte montañoso.

Sin recompensa

Cuando todo parecía que se decidiría en la ascensión al pico leonés, el italiano Marco Frapporti, del Androni, se escapó a falta de 50 kilómetros de meta y fue aumentando su ventaja con respecto al pelotón hasta llegar a superar los 3 minutos poco después de la meta volante de Sabero, cuando la distancia hasta la llegada era ya solo de 35 kilómetros. Sin embargo, la valentía del italiano no obtuvo recompensa y su fuga fue neutralizada a falta de ocho kilómetros para meta, dejando que fuera el Alto de la Camperona quien dictara sentencia.

Así, el pelotón llegó unido y compacto a Sotillos de Sabero, desde donde se alzan los tres kilómetros de una subida que acumula un desnivel medio del 13,1 por ciento y que cuenta con impresionantes y duras rampas que alcanzan hasta un 22 por ciento de desnivel. Fue precisamente en estas exigentes curvas donde se decidió la etapa, con un espectacular duelo entre Jaime Rosón y Jonathan Hivert que se decantó finalmente por ese último.

Tras su victoria en el Alto de la Camperona, Jonathan Hivert es líder de la general de la XXXII Vuelta a Castilla y León, seguido de Jaime Rosón a 38 segundos y de Henrique Casimiro a 55. João Rodrígues sigue liderando la clasificación de la montaña con 16 puntos, mientras que las metas volantes son por el momento para Daniel Mestre, con 5 puntos.

Última etapa

Este domingo, última etapa de 145 kilómetros que separan Ponferrada de León y cuya principal dificultad será el Alto de Foncebadón, de primera categoría y con 15 kilómetros de subida. Será la última oportunidad, a poco menos de 100 kilómetros de la meta, para que Jaime Rosón y el Caja Rural puedan asaltar el liderato de Jonathan Hivert, a quien hoy La Camperona le ha dado grandes opciones de proclamarse vencedor de la XXXII Vuelta a Castilla y León.